Una pupusería en la esquina de la 10ª avenida, el pupusódromo de San Salvador, pasaba un bus de la ruta 10 con su ruido y humo indiferente.
Sócrates, Erich Fromm,y Jesús de Nazareth.
La pupusera Doña Celia, la maitra mujer de
chepe pirri el taxista y la ayudanta, Vanessa,
ex mujer de brayan el huésped de Mariona, ambas intercambian miradas, con
sospecha, ¡puta y estos rucos, que onda¡, no son juras, seguro parecen hippies
como los del parque.
Ninguno ha pedido todavía, se oyen que
platican y discuten.
Sócrates
Amigos, comencemos por lo esencial: ¿qué es el amor? Yo sostengo que el amor es
deseo de lo que no se posee. Nadie ama lo que ya tiene plenamente.
Fromm, autor del libro “El Arte de amar”, se
la lleva de psicóanalista, marxista
Dijo: Sócrates, eso describe bien el inicio,
pero no el amor en su forma madura. El problema del ser humano moderno no es
que carezca de amor, sino que no sabe amar. Amar es un arte: requiere
disciplina, conocimiento y práctica.
Jesús
Ustedes hablan de búsqueda y aprendizaje. Yo les digo: el amor es dar. Amar
incluso a quien no lo merece. Amar al enemigo. Porque en ese acto el corazón se
transforma y se hace pleno.
Sócrates
Interesante. Pero dime, ¿cómo puede alguien amar lo que no desea o lo que le
hace daño? ¿No es contrario a la naturaleza?
Jesús
No es contrario, es más alto que la naturaleza inmediata. Si amas solo a quien
te ama, ¿qué mérito hay? El amor verdadero no depende de lo que recibes, sino
de lo que eres capaz de dar.
Fromm
Aquí coincido profundamente. El amor no es una reacción, es una decisión
activa. Amar implica cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento. No es
pasión momentánea, es una actitud permanente.
Sócrates
Entonces, ¿dirían ustedes que el amor no es simplemente una carencia, sino una
forma de plenitud?
Fromm
Exacto. El amor maduro dice: “te necesito porque te amo”, no “te amo porque te
necesito”.
Jesús
Y yo añadiría: el amor más grande es dar la vida por otros. No como pérdida,
sino como plenitud.
Luego Sócrates, se para y dicen son solemnidad.
“Antes de ordenar… definamos: ¿qué es una
pupusa?”
Puta!, grita doña celia, ¡Es comida, señor!
¿Va a querer o solo va a hablar pendejadas?
Fromm : Ahí está el problema moderno: mucho
pensamiento, poca acción… y nadie paga.
Jesús: Tranquila, doña Celia
Pidamos para todos, traiga 3 de queso con
loroco y 3 revueltas de frijol con chicharrón.
Ahh y 2 chocolates, a mí un café grande,
Sócrates: Excelente.
¿Y quién paga?
(Silencio filosófico…)
Mientras la Vanessa, servía las tazas de
chocolate….los cheros seguían conversando….
Vanessa, dijo: - allí está la cuchara, señalando
un rincón de la mesa.
Sócrates
Pero, ¿hacia dónde conduce ese amor? Yo enseñé que el amor nos eleva desde lo
bello en los cuerpos hacia la Belleza misma, eterna e inmutable. Así lo puso Platillo
en El Banquete.
Fromm
Yo diría que nos conduce a la unión sin perder la individualidad. El amor
resuelve la soledad humana sin destruir lo que somos.
Jesús
El amor conduce al Reino interior. No es un lugar, es una forma de vivir:
justicia, compasión, verdad.
Sócrates
Entonces, estamos de acuerdo en algo: el amor no es quedarse en lo superficial.
Fromm
Ni en lo posesivo.
Jesús
Ni en lo egoísta.
En eso, llega
Vanessa con las pupusas humeantes y olorosas.
Cada uno
agarra un plato de plástico y Fromm acerca
el bote de curtido, abriendo la tapa metálica.
Sócrates
(observando), y moviendo la boca con inundación de saliva por el hambre: - Diría que el amor es como esto: uno desea la
pupusa cuando no la tiene.
Fromm: No, Sócrates. Ese es el
problema: confundes amor con hambre.
El amor sería más bien saber:
- cómo
hacer la pupusa
- cómo
compartirla
- y no
comerte la de otro
Jesús (repartiendo
una pupusa a cada uno, una de queso y una revuelta
-El amor es esto: tomar lo que tienes… y
hacerlo alcanzar. No solo de pan vive el hombre…
Fromm
(anotando mentalmente):
-
Esto es interesante: ya aparece el problema
moderno del amor… todos quieren recibir, pocos quieren aportar.
Jesús : El que no trajo nada… que coma primero. Y
así comemos todos.
Sócrates: - Pero si la parto y comparto …
tengo menos para mis huesos.
Jesús : - O tienes más sentido.
Fromm: - Y más responsabilidad… porque alguien
tendrá que hacer más pupusas mañana.
Sócrates. - …pero con pan se vive mejor,
admitámoslo.
Los tres comensales como acompasados por un
músico divino y hambriento, abrían las pupusas y colocaban curtido en ellas, sacando
sendas cucharadas de éste, hasta bordear los platos, Sócrates las soplaba
ansioso, mientras Fromm las ventilaba con la mano, Jesús solo esperaba la
temperatura adecuada para hacer el tamalito y que viajara a la boca.
Mientras entre bocado y bocado, seguía la charla
Sócrates: - Entonces, según vos, señalando con
la boca a Fromm, amar es como aprender un oficio.
Fromm: - Exactamente. La gente cree
que amar es fácil, pero lo difícil es ser capaz y tener disposición de amar. El
amor no es desear consumir algo o a alguien. Es un acto productivo: implica
cuidado, responsabilidad…
Mientras Jesús,
limpiándose la boca dice: Y amar incluso cuando no hay pupusas.
Sócrates, se limpiaba la boca y agarró hacia
su plato otra pupusa, abriéndola y quemándose los dedos, luego agarrón el
curtido y se lo echó a la pupusa y dijo :
“ Interesante… el curtido mejora la pupusa”.
Fromm :- Exacto. El amor no es solo el
“relleno” (la emoción), también es todo lo que lo acompaña: cuidado, respeto,
esfuerzo
Jesus:
- Y sin compartir… ni siquiera es comida, es egoísmo caliente.
Sócrates, se deleitaba con la pupusa revuelta
y con la boca llena, dijo:
- Entonces el amor no es solo dar… ni solo
desear…
- ¿Es una especie de equilibrio entre
necesidad y virtud?
From: - Ahí aparece algo importante: el amor no es
ingenuo. No es dejarse explotar.
Amar también implica respeto, incluso por uno mismo y práctica
constante.
Jesús, sorbiendo
su café, dijo con solemnidad, - “Y
generosidad radical.”, continuó:
- Y se vuelve verdadero cuando das, incluso si
no te sobra.
-
Al notar que ya casi se
comían las pupusas, Doña Celia, se acercó con un papelito y el dato de la
cuenta y con mirada seria y firme, lo puso sobre la mesa.
Sócrates:
Propongo analizar quién tiene la verdad… y que
ese pague.
Fromm:
Eso no funciona en la vida real.
Jesús (vió el
dato y metiendo la mano fue sacando unos biyuyus):
Dijo: - El que pueda, que pague y le dijo a
doña celia: - que le quede el vuelto
Fromm sacando un par de pesos, entregándoselo a
vanessa le dijo - “vaya, para los chicles”.
Sócrates:
¿Y el que no pueda?
Jesús:
Que no se acostumbre.
Fromm
(asintiendo):
Ahí está el equilibrio:
el amor no es explotación… pero tampoco indiferencia.
Sócrates:
El amor comienza como deseo… como cuando ves la pupusa ajena.
Fromm:
Pero solo es real cuando sabes compartirla… sin quedarte vacío ni abusar.
Jesús:
Y es pleno cuando das… incluso si te quedas con la menos de lo esperado.
Al final:
- uno
pagó
- otro
prometió pagar la próxima
- y el
tercero dejó propina
Porque el amor, como las pupusas:
- no se
queda en ideas
- se
hace con las manos
- se
comparte
- y siempre… siempre… alguien pregunta:
“¿y
la salsa de tomate ?”
