martes, 10 de noviembre de 2009

Quien soy para juzgar




Tentativa de descripción de una cena de cabezas en París-Francia

Jacques Prévert (4 de febrero de 1900 - 11 de abril de 1977)
Los que piadosamente…
Los que copiosamente…
Los que tricoloran
Los que inauguran
Los que creen
Los que creen creer
Los que croa-croa (1)
Los que tienen plumas
Los que mordisquean
Los que andromaquean (2)
Los que dreadnoughtent (3)
Los que majusculant
Los que cantan a compàs
Los que cepillan a relucir
Los que tienen barriga
Los que bajan los ojos
Los que saben cortar el pollo
Los que son calvos dentro de la cabeza
Los que bendicen a las jaurías
Los que hacen los honores del pie
Los que de pie las muertes
Los que bayoneta… se
Los que dan cañones a los niños
Los que dan niños a los cañones
Los que flotan y no se hunden
Los que no toman el Pireo para un hombre
Los que sus alas de gigantes impiden volar
Los que dejan en sueño cascos de botella sobre la Gran Muralla China
Los que ponen a un lobo sobre su cara cuando comen cordero
Los que roban huevos y que no se atreven a hacerlos cocinar
Los que tienen cuatro mil de ocho ciento diez metros de Mont Blanc, tres cientos de Torre Eiffel, veinticinco centímetros de pecho y que son orgullosos de ello
Los que maman de Francia 

Los que corren, vuelan y nos vengan, todos los aquéllos, y mucho de otros entraban orgullosamente al Elíseo haciendo agrietar las gravas, todos los aquéllos se trastornaban, se empujaban, ya que había una gran cena de cabezas y cada uno se había hecho aquélla que quería.

L'un une tête de pipe en terre, l'autre une tête d'amiral anglais, il y en avait avec des têtes de boule puante, des têtes de galliffet (9), des têtes d'animaux malades de la tête, des têtes d'Auguste Comte, des têtes de Rouget de Lisle, des têtes de Sainte Thérèse, des têtes de fromage de tête, des têtes de pied, des têtes de monseigneur et des têtes de crémier.

Algunos, para hacer reir el mundo, se referían a sus hombros de encantadoras caras de terneros, y estas caras estaban tan bonitas y tan tristes, con las pequeñas hierbas verdes en el hueco de las orejas como el algas en el hueco de las rocas, que nadie los veìa.

Una madre con cabeza de muerta mostraba en que se reía su hija de cabeza de huérfana al viejo diplomático amigo de la familia que se había hecho la cabeza de la tierra del Sol.
Era verdaderamente delicioso, encantador y de un gusto tan seguro que cuando llegó el Presidente con una suntuosa cabeza de huevo de Colon llegò el delirio.

“Era simple, pero hay”, dice al Presidente revelando su servilleta y ante tanta malicia y simplicidad las huéspedes no pudo controlar su emoción; a través de ojos encajonados de cocodrilo un gran industrial pega verdaderas lágrimas de alegría, un más pequeño mordizco a la tabla, bonitas mujeres se frotan los senos muy suavemente y el almirante, llevado por su entusiasmo, bebe su copa de Champaña por lo malo de la parte, cruje el pie de la copa y, el intestino perforado, puesto de pie, tachonado al carril de su silla gritando: “Los niños en primer lugar.”

Extraña casualidad, la mujer del naufragio, sobre los consejos de su buena, la mañana misma, se había hecho una asombrosa cabeza de viuda de guerra, con dos grandes pliegues de amargura de cada lado de la boca, y dos pequeñas bolsas de dolor, grises bajo los ojos azules.

Hechado sobre su silla, desafía el Presidente y anuncia a grandes gritos la asignación militar y el derecho a llevar sobre su vestido de noche el sextante del difunto en aspa.

Un poco calmada deja a continuación su mirada de sola mujer errar sobre la mesa y que ve entre los entremeses redes de arenques, ella toma machinalement sanglotant, luego reanuda, pensando a almirante que no comía así a menudo sonido vivo y que con todo los gustaba tanto. Alto. Es el jefe de protocolo que dice que es necesario dejar de comer, ya que el Presidente va a hablar.

El Presidente se levantó, rompió la cumbre de su cáscara con su cuchillo para para tener menos caliente, un pequeño conjunto poco menos caliente.

Habla y el silencio es tal que se entienden a las moscas volar y que se los entiende así distintamente volar que no se entiende más al Presidente hablar, y es bien deplorable porque habla de las moscas, precisamente, y de su innegable utilidad en todos los ámbitos y en el ámbito colonial en particular.
“… ya que sin las moscas, no hay caza-mosca, sin caza-moscas no hay Dey de Argel, no hay cónsul… no afrenta que debe vengarse (11), no olivares, no Argelia, no grandes calores, señores, y los grandes calores, es la salud de los viajeros, por otra parte… “

Pero cuando las moscas se aburren ellas se mueren, y todas estas historias de antes, todas estas estadísticas por las que se los llena de una profunda tristeza, comienzan por liberar una pierna del límite máximo, luego otro, y caen como moscas, en las bases… sobre las pecheras, muertas como dice la canción.


“La más noble conquista del hombre, es el caballo, dicho el Presidente, y si sólo permanece uno, seré aquél. “
Es el final del discurso; como una naranja dañada lanzada muy muy contra una pared por un niño mal elevado, la MARSELLESA estalla y todos los espectadores, salpicados por el verde grisáceo y los cobres, se elaboran congestionados, borrachos de Historia de Francia y Pontet-Canet (12).

Todos están de pie, excepto el hombre a cabeza de Salmonete de Lisle que cree que sucedió y que encuentra que después de todo esto así mal no se realiza y luego, poco a poco, la música se calmó y la madre a cabeza de muerta aprovechó para empujar a su pequeña hija cabeza de huérfana del lado del Presidente.


Las flores a la mano, el niño comienzan su cumplido “el Sr. Presidente… “pero la emoción, el calor, las moscas, aquí que escalona y que cae la cara en las flores, los dientes apretados como un esquileo.

El hombre a cabeza de braguero y el hombre a cabeza de phlegmon se precipitan, y se retira el pequeño, autopsiée y rechazada por su madre, que, encontrando sobre el cuaderno de baile del niño de los dibujos obscenos como no se ve a menudo, no se atreve a no pensar que es el diplomático amigo de la familia y de los que depende la situación del padre que se divirtió así ligeramente.

Ocultando el cuaderno en su vestido, se pincha el seno con el pequeño lápiz blanco y empuja un largo aullido, y su dolor hace dolor que debe verse a los que piensan que indudablemente aquí bien allí el dolor de una madre que acaba de perder a su niño.

Orgullosa se mira, se deja ir, se deja escuchar, gime, canta

¡“Dónde pues es mi pequeña amada hija, dónde pues es mi pequeña Barbara que daba hierba a los conejos y conejos a los cobras! “
Pero el Presidente, que seguramente no es a su primer niño perdido, hace una señal de la mano y la fiesta continua.

Y los que habían venido para vender carbón y trigo venden carbón y trigo y grandes islas rodeadas de agua de todos los lados, de grandes islas con árboles a neumáticos y pianos metálicos bien estilos para que no se entiendan demasiado los gritos de los indígenas en torno a las plantaciones cuando los colonos graciosos intentan después de cenar su carabina a repetición (13).

Un pájaro sobre el hombro, otro en el fondo de los pantalones para hacerlo asar tarde , el pájaro, un poco más a la casa, los poetas van y vienen en todos los salones.

“Esto, se dice uno ellos, realmente muy exitoso”, pero en una nube de magnesio toma al jefe de protocolo en obvio delito, removiendo una taza de chocolate congelado con una cuchara a café.
“No hay cuchara especial para el helado de chocolate, es absurdo, dicho el prefecto, se se habría debido pensar, el dentista tiene bien su fórceps, el papel su corte-papel y los rábanos rosados sus raviers. “

Pero repentinamente de temblarlo todos ya que un hombre con una cabeza de hombre entró, un hombre quien nadie había invitado y que coloca suavemente sobre la mesa la cabeza de Luis XVI en una cesta.


Es de verdad el gran horror, los dientes, los ancianos y las puertas crujen de miedo.

“Se nos pierde, descabezamos a un cerrajero”, gritamos deslizando sobre la cuesta de escalera los burgueses de Calais en su camisa gris como el cabo Gris-Nariz.

El gran horror, el tumulto, el malestar, el final de las judías, el estado de sitio y afuera en gran comportamiento las manos negras bajo los guantes blancos, el centinela que ve en los arroyos de la sangre y sobre su túnica a un chinche piensan que eso va mal y que es necesario irse si es aún tiempo.
“Habría querido, dicho el hombre sonréiendo, aportarles también los restos de la familia imperial que descansa, parezco, a la bodeguilla Caucasiana (14) rue Pigalle, pero los Cosacos que lloran, bailan y venden a beber velan envidiosamente sus muertes.

“No se puede todo tener, no soy Ruy Blas (15), no soy Cagliostro (16), no tengo la bola de vidrio, no tengo el marc del café . No tengo la barba en guata de los que profetizan. Me gusta mucho reir en sociedad, hablo aquí para los grabataires, yo monólogo para los descargadores, yo gramófono para el espléndidos idiotas de los bulevares exteriores y es totalmente por casualidad si les visito en su pequeño interior.

“Primero que dice: “Y tu hermana”, es un hombre muerto. Dicha nadie el, él erróneamente, era para reir.
“Es necesario bien reir un poco y si quieran, les llevaría visitar la ciudad pero tienen miedo de los viajes, saben lo que saben y que la Vuelta de Pisa es inclinada y que el vértigo les toma cuando osles inclinan os también a la terraza de los cafés.
“Y con todo bien se habrían divertido, como el Presidente cuando desciende en la mina, como Rodolphe al alfombra-franco cuando va a ver al chourineur (17) como cuando eran niño y que se les llevaba al jardín de las Plantas ver el grande tamanoir.
“Habrían podido ver los truhanes sin tribunal de los milagros, el leprosos sin cliquette y se defiende a los hombres sin camisa dormidos sobre los bancos, dormidos para un momento, ya que esto de permanecer allí un poco mucho tiempo.
“Habrían visto a los hombres en los albergues hacer la señal de la cruz para para tener una cama, y a las familias de ocho niños “que anidan a ocho en una habitación " y si tenían• verano sabios habrían tenido la oportunidad y el placer de ver al padre que se levanta porque tiene su crisis, la madre quien meurt suavemente sobre su último niño, el resto de la familia que se huye corriendo y que para escaparse a su miseria intenta vaciarse un camino en la sangre.
“Es necesario ver, les dice, es pasionante, es necesario ver a la hora dónde el buen Pasteur conduce a sus ovejas a la Villette, a la hora en que los hijos de familia lanzan con un ruido suave su gourme sobre la acera, a la hora en que los niños que se aburren cambian de cama en su dormitorio, es necesario ver al hombre dormido en su cama plegable a la hora dónde su despertador va a sonar.
“Observe el, escucha el roncar, soña, él soña que va de viaje, soña que todo va bien, soña que tiene una esquina, pero la aguja del despertador encuentra la del tren y el hombre aumentado hunde la cabeza en el lavabo de agua congelado si es el invierno, fétido si es el verano.
“Observe el enviarse, beber su café-crema, entrar a la fábrica, trabajar, pero no se despierta aún, el despertador no sonó bastante muy, el café no era bastante fuerte, soña aún, soña que está en viaje, soña que tiene una esquina, se inclina por la puerta y cae en un jardín, cae en un cementerio, se despierta y grita como un animal, dos dedos le falta, la máquina lo mordió, no estaba allí para soñar y como piensan eso debía llegar.
“Piensan incluso que eso no llega a menudo y que una golondrina no hace la primavera, ustedes piensan que un terremoto en Nueva Guinea no impide la vid empujar en Francia, los quesos de hacerse y la tierra de volver.
“Sino no les pedí pensar; no se me no sorprendió les he dicho observar, escuchar, para acostumbrarustedes, de proponerse agrietar sus billares el día en que los verdaderos elefantes vendrán a reanudar su marfil.
“Ya que esta cabeza así poco viva que remueven bajo el cartón muerto, esta cabeza pálida bajo el cartón divertido, esta cabeza con todas sus arrugas, todas sus grimaces informadas, un día lo sacud con un aire destinado del tronco y cuando caerá en el serrín no dirán ni sí ni no.
“Y si no es les será algunos de los suyos, ya que conocen las fábulas con sus pastores y sus perros, y no es la vajilla cerebral que les falta.
“Bromeé, pero saben, como dice otro, nada bastan a cambiar el curso de las cosas. Un poco de fulmicotón en la oreja de un monarca enfermo y el monarca estalla. La reina lleva a cabo a su cabecera. No hay cabecera. No hay más de palacios. Todo es más bien ruina y luto (18). La reina siente su razón hundirse. Para reconfortarlo, un desconocido con una buena sonrisa, le da el mal café. La reina toma, la reina en meurt y los criados se clavan etiquetas sobre los equipajes de los niños. El hombre a la buena sonrisa vuelve de nuevo, abre el más grande portaequipajes, empuja a los pequeños príncipes dentro, pone el candado al portaequipajes, el portaequipajes a la consigna y se retira frotándose las manos.
“Y cuando digo, el Sr. Presidente, Señoras, Señores: “el Rey, la Reina, los pequeños príncipes”, es para envolver las cosas, ya que no se pueden razonablemente echar la culpa a los régicides que no tienen rey bajo la mano, si ejercen a veces sus subvenciones en su ambiente inmediato.
“Especialmente entre los que piensan que un punado de arroz basta a alimentar toda una familia de Chino durante por muchos años.
“Entre las que ricanent en las exposiciones porque una mujer negra lleva en su espalda a un niño negro y que llevan desde seis o siete meses en su vientre blanco un niño blanco y muerte.
“Entre las treinta mil de personas razonables compuestas de un alma y de un cuerpo, que enmarañó el Seis de Marzo en Bruselas, música militar en cabeza, delante del elevado monumento al Paloma-Soldado (19) y entre las que enmarañarán mañana a Brive-la-Gaillarde, a Rosa-la-Rose o a Carpa -la Judía (20) delante del monumento del joven y de ternero marino que fallece a la guerra como todo un cada uno. “
Pero una garrafa lanzada con mucho por un colombófilo indignado afecta en pleno frente al hombre que decía cómo le gustaba reir. Cae, se venga a la Paloma-Soldado. Los encajonados oficiales aplastan la cabeza del hombre a patadas y la joven muchacha que empapa en acordar el final de su sombrilla en la sangre (21) estalla de una pequeña risa encantadora, la música reanuda.
La cabeza del hombre es roja como un tomate demasiado rojo, al cabo de un nervio un ojo cuelga, pero sobre la cara demolida, el ojo vivo, la izquierda, brilla como una linterna sobre ruinas.
“Llévese el ", dice el Presidente, y el hombre dormido sobre un ensanchador y la cara ocultada por un peregrino de agente suerte del Elíseo horizontalmente, un hombre detrás él, otro delante.
“Es necesario bien reir un poco”, dice al centinela y el centinela lo observa pasar con esta mirada fija que tienen a veces vividores delante de lo malos.
Recortada en la cortina de hierro de la farmacia una estrella de luz brilla y como Reyes Magos en mal de niño Jesús, los ayudantes de carnicería, los negociantes de edredones (22) y todos los hombres de buen corazón comtemplan la estrella que les dice que el hombre está dentro, que totalmente no se murió, que se está quizá ocupando ella y todos esperan que salió con la esperanza de acabarlo.
Esperan, y pronto, a cuatro piernas debido a la demasiado pequeña apertura de la cortina de hierro, al juez de instrucción penetrado en la tienda, el farmacéutico observó la ayuda y le muestra el hombre muerto, la cabeza apoyada en el pesar-bebé.
Lo juzga y se pregunta, y el farmacéutico observa al juez preguntarse si no es el mismo hombre que lanzó confettis sobre el coche fúnebre del mariscal y que antes, colocó la máquina infernal sobre el camino del pequeño cabo (23).
Y luego hablan de sus pequeños asuntos, sus niños, sus bronquios; amanece, se extraen las cortinas en el Presidente.
Exterior, es la primavera, los animales, las flores, en las maderas de Clamart se entienden los clamores de los niños que marrent, es la primavera, la aguja se desconecta en su brújula, el binocard entra al bocarte (24) y el grande dolichocéphale sobre su sofá se baja y hace a la loca.
Hace calor. Enamorados los fósforos rescoldos vautrent sobre su cepillo, es la primavera, el acné de los colegiales y he aquí la muchacha del sultán y el domador de mandragoras, he aquí los pelícanos, las flores sobre los balcones, he aquí las regaderas, es la bonita temporada.



El sol brilla para todo el mundo, no brilla en las prisiones, no brilla para los que trabajan en la mina,
los que escalan al pescado
los que comen la mala carne
los que fabrican las horquillas
los que soplan vacíos las botellas que otros beberán llenas
los que cortan el pan con su cuchillo los que pasan sus vacaciones en las fábricas los que no saben lo que es necesario decir
los que tratan a las vacas y no beben la leche aquéllos que no se duermen en el dentista los que escupen sus pulmones en el metro
los que fabrican en las bodegas las Plumas con las cuales otros escribirán al aire libre que todo va para mejor
los que tienen demasiado que decir para poder decirlo los que tienen trabajo
los que no tienen lo que buscan
los que no buscan
los que dan a beber a los caballos los que observan a su perro morir
los que tienen el pan diario relativamente semanal
los que el invierno se calientan en las iglesias los que el suizo envía calentarse afuera el que se estanca
los que querrían comer para vivir los que viajan bajo las ruedas los que observan el Sena pasar
aquéllos que se comprometen, que se agradecen, que se aumentan, que se disminuyen, que se dirigen, que se excavan, que se pegan
los cuyas huellas se toman
aquéllos que se hacen sacar de las filas al azar y que se tiran aquéllos que se hacen enmarañar delante del arco los que no saben tenerse en todo el mundo
los que nunca han visto el mar
los que sienten el lino porque trabajan el lino los que no tienen el agua potable los que se dedican en el azul horizonte
los que lanzan la sal sobre la nieve pero con un salario absolutamente ridículo
los que envejecen más rápidamente que otros
los que no se bajaron para recoger el alfiler los que estallan de problemas el domingo por la tarde porque ven venir el lunes y el martes, y el miércoles, y el jueves, y el viernes, y el sábado y el domingo por la tarde .

sábado, 10 de octubre de 2009







Mi cipote menor y el màs chiquito se graduò hace unos dìas de mèdico, en un proceso arduo y complicado de incorporaciòn a El Salvador, despues de obtener su carton en la Escuela Latinoamericana de medicina en La Habana. Asì que le vendràn bien estos puntos de vista para sus labores venideras....



LAS ESPECIALIDADES MEDICAS


La gran ventaja de ser hombre: No ser operado nunca por un Ginecólogo.
La desventaja de ser hombre: Los urólogos también dicen que operan.
Habilidades del Ginecólogo:
1.Opera como un clínico.
2.Diagnostica como un cirujano.
La cirugía ginecológica es igual que una fiesta infantil, siempre queda alguien que se orina.
Como reconocer la especialidad por medio del zapato?
Obstetra: Tiene manchas de meconio, liquido amniótico, sangre o caca.
Pediatra: Tiene manchas de caquita, vomitito o de caramelo.
Urólogo: Tiene manchas de orina.
Ortopedista: Tiene manchas de yeso.
Anestesiólogo: tiene manchas de café.

Saben por qué la neurocirugía es la especialidad más próxima a Dios?
Por que solamente un neurocirujano puede transformar un animal en vegetal.

Endocrinólogo: Es un Médico de circo porque solo atiende a enanos, mujeres barbudas y gigantes.

Anestesiólogo Médico del sueño: un tipo casi despierto cuidando un paciente casi dormido.

Estudio dobleciego: Un ginecólogo y un traumatólogo analizando un electrocardiograma.
Un urólogo es aquel médico que te la mira con desprecio, te la toca con asco y te cobra como que te la hubiera chupado.
Donde esconder un billete de U.S $100 para que no lo encuentre un ginecólogo? . . . en un libro de medicina interna.
Y para que no lo encuentre un urólogo? . . .en cualquier libro.
Y para que no lo encuentre un intensivista? Debajo del paciente.
Y para que no lo encuentre un cirujano plástico? No lo escondas; él siempre lo encuentra.

Cual es la diferencia entre Dios y un internista? . . . Que Dios no se cree Médico.


La vida de un Médico

1.- Generalmente trabajas hasta tarde. ¡Como las putas!
2.- Generalmente eres más productivo por la noche. ¡Como las putas!
3.- Te pagan para mantener al cliente feliz. ¡Como las putas!
4.- Cobras por hora pero tu tiempo se extiende hasta que termines. ¡Como las putas!
5.- Si eres bueno, tienes mas trabajo. ¡Como las putas!
6. - Te recompensan por dejar satisfechos a tus clientes. Como las putas!
7.- Es difícil tener y mantener una familia. ¡Como las putas!
8.- Tienes que estar siempre a las necesidades del cliente. ¡Como las putas!
9.- Tus amigos se distancian de ti y tú solo andas con otros iguales que tú. ¡Como
las putas!
10.- Te puedes enfermar por contagio de tus clientes. ¡Como las putas!
11.- El cliente siempre quiere pagar menos y encima quiere que hagas maravillas.
¡Como las Putas!
12.- Cada día al levantarte dices '¡NO VOY A HACER ESTO TODA MI VIDA! ¡Como las
putas!
13.- Sin conocer nada de su problema los clientes esperan que les des el consejo que
necesitan ¡Como las putas!
14.- Si las cosas salen mal es siempre culpa tuya. ¡Como las putas!
15.- Tienes que brindarle servicios gratis a tu jefe, amigos y familiares. ¡Como las
putas!

Ahora me pregunto... Realmente ¿eres Médico...o eres ?.... COMO LAS PUTAS

Las partes más famosas del cuerpo humano

Las partes más famosas del cuerpo humano han sido:
El Talón de Aquiles, la nariz de Cleopatra, las piernas de la Mistinguette, la palma de Mallorca, el pie de Atleta, la mano de bleque, el ojo del amo, la cara de Piedra, el pelo de sonso, la Garganta del Diablo, el ojo de la tormenta, la nuez de Adán, el codo de Dorrego, las "cadeiras" de Sofía y el culo del mundo.

Cesar Bruto, experto en el tema, explicaba que el abdomen es la parte situada entre el tórax y la pelvis, de gran utilidad para guardar un montón de órganos que no podrían estar en otro sitio.

De la parte de afuera, lo más interesante que tiene el abdomen es el ombligo, que lleva siempre una persona alrededor.

Eso sin despreciar los ya mencionados tórax y la simpática pelvis, sobre todo cuando la vemos en determinados cuerpos femeninos.

Hemos avanzado mucho en esta materia y dentro de poco estaremos en condiciones de obtener la estructura genética de una buena persona. Todavía no se sabe seguro cuando ocurrirá, pero será sin duda antes que hayamos definido qué es una buena persona.

No sólo la ingeniería genética ha progresado. También los trasplantes, aunque los especialistas aún no han sido capaces de hacer tripas corazón.

Los cardíacos no son gente de buen corazón y éste es un órgano que cuando suena, para toda la orquesta.

Observemos que el corazón trabaja mientras la vesícula se la pasa haciendo cálculos.

Sabemos que el hombre que tiene corazón de oro, músculos de acero, voluntad de hierro y pies de plomo, puede especializarse en mineralogía, y al de cabeza de chorlito, cara de perro, vista de lince y estómago de avestruz, le va a resultar conveniente dedicarse a la zoología.

No es fácil saber mucho sobre medicina, más considerando la cantidad de órganos que hay, pero nos consta que el que pierde el ojo derecho tiene la mirada siniestra, que los especialistas en enfermedades nerviosas no son pacientes, que los dermatólogos van derecho al grano y que si el cerebro fuera tan simple para comprenderlo, nosotros seríamos tan simples que no los podríamos comprender.

Sin embargo, los no iniciados en el arte de Hipócrates, algo hemos avanzado. No ignoramos que una hemiplejía es grave según del lado que se la mire, y que el lugar mas seguro para encontrar una mano que nos ayude es en el extremo de uno de nuestros brazos.

Hemos aprendido que las varices son venas que se quieren hacer ver y que la vejez es mejor que estar muerto.

Además un descubrimiento trascendente, todo aquello que el médico no consigue curar se llama virus, que viene a ser el hijo del matrimonio entre un microbio y la nada.

Sin embargo, siempre nos quedan algunas dudas, por ejemplo:

¿Cómo harán los médicos chinos para diagnosticar la ictericia?

¿Cómo se presenta la palidez en los enfermos africanos?

En definitiva la vida es dura y no dura. Viene a ser una sucesión de agujeros.

martes, 29 de septiembre de 2009

PUEBLO HONDUREÑO, HACIENDO HISTORIA



LO PRIMERO QUE SE ME VIENE A LA MENTE ES LA LETRA Y MUSICA DEL HIMNO NACIONAL QUE NOS ENSEÑABAN PARA LA SEMANA CIVICA, - NO MEGUSTABA MUCHO, POR ESA REPETICION DE “TU BANDERA, TU BANDERA ES UN LAMPO DE CIELO, POR UN BLOQUE PORUN BLOQUE DE NIEVE CRUZADO…..’-

DESPUES A MIS CATORCE, SUPE DE LOS CATRACHOS POR TODA LA GUERRA DE PROPAGANDA Y LAS HISTORIAS DE LA MANCHA BRAVA, DE HECHO LES TENIA FOBIA Y PORQUE NO DECIRLO ODIO (BUENO HASTA EL PC SE DEJO ENGAÑAR).

LA PRIMERA VEZ QUE VI A UN HONDUREÑO FUE EN LA FRONTERA EL AMATILLO,SIENDO SOLDADITO DE LA TERCERA EN PLENA POSTGUERRA 1972, LA IMPRESIÓN QUE ME LLEVE ERA QUE ERAN MAS ALTOS QUE LA MAYORIA DE NOSOTROS, ADEMAS SU EJERCITO BIEN AVITUALLADO Y ARMADO, CON EL FAL.

TIENEN FAMA ENTRE NOSOTROS COMO QUE SON ALGO WUEBONILLOS….. PERSONALMENTE CREO QUE ES PAJA, COMO TODOS ESOS CONCEPTOS ABSOLUTOS.

DESPUES HE CONOCIDO SULA, JOBOA, TELA, CEIBA Y OTROS PUEBLOS, LLEGANDO A LA CONCLUSIÒ QUE SON PARECIDOS A NOSOTROS CON UNA HISTORIA EN COMUN Y HERMANADOS POR LA LUCH A DE LOS PUEBLOS, VICTIMAS DE OLIGARQUIAS RECALCITRANTES.

AHORA NUESTROS HERMANOS, SE ENCUENTRAN LUCHANDO POR TODOS NOSOTROS PARA DEFENDER LO JUSTO Y PONER UN PARO A LOS PLANES DE LAS FUERZAS RETROGADAS QUE SE OPONEN A LA LIBERACION DE LOS HUMILDES.


YA HAY ESCRITO BASTANTE AL RESPECTO, LO IMPORTANTE ES RESALTAR Y RECALCAR QUE ESA LUCHA ES DE TODOS, ENTIENDASE BIEN DE TODOS.

EL FUTURO DE LAS NUEVAS GENERACIONES SE ESTA LUCHANDO EN ESA TIERRA, APOYEMOS, NO NOS CALLEMOS.

NO QUEDEMOS AL MARGEN DE ESTA GESTA HISTORICA QUE DESARROLLA ESTE HEROICO PUEBLO, MANTENGAMOS LA ATENCION Y COMPARTAMOS CON NUESTRO CIRCULO DE INFLUENCIA, ESTA MARAVILLA.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Porque no te callas




No serà la primera ni ultima vez que me equivoco, ni siquiera estoy capacitado para emitir juicios, mi desilusiòn empezò cuando sus homilias no me dejaban nada, considero que en nuestra realidad hay que sentir pasion, ser definido, o como dijo aquel: en mi paìs hasta para ser culero hay que ser muy hombre.

Despues de saber de las ultimas declaraciones del prelado es menester reflexionar sobre el siguiente articulo.



Ateo, materialista y anticlerical

Pedro L. Angosto
Rebelión


No tengo empacho alguno en declararme ateo, materialista y anticlerical. Soy ateo no por decepción, sino por convicción. Jamás esperé nada del mito, nunca creí en milagros, ni siquiera en algunos tan festivos y jocosos como ese que dicen obró Jesús de Galilea en una boda convirtiendo el agua en vino para regocijo de todos sin que el Espíritu Santo recibiese el preceptivo aviso: Ojalá él y sus seguidores se hubiesen dedicado exclusivamente a eso, a convertir el agua en vino, las balas en besos, la ambición en solidaridad, al menos en los cuentos, en los propósitos, en sus prédicas. No creo en Dios, ni creo que los hombres necesiten a Dios para nada, salvo los medrosos, los apocados, los que nada esperan de esta vida o los que sufren desgracia tras desgracia y en su desesperación se entregan al cielo con la esperanza del consuelo o de una vida mejor después de la muerte. A estos los respeto, los comprendo y los quiero. Nadie nace ciego por voluntad propia.
Sin embargo, estoy convencido de que Dios y sus amigos si necesitan a los hombres, desde el principio, desde que el Verbo se hizo carne, incluso desde antes, cuando el hombre desnudo veía salir el sol y llegar la noche, cuando contemplaba el furor de las tormentas y los vendavales, el desbordamiento de los ríos, el rugir de los volcanes, los deshielos y las sequías pertinaces, cuando el más fuerte, no el más evolucionado ni el mejor ni el más bueno, cambió el miedo humano a las leyes de la física, por el miedo a las fábulas imponiendo castigos y recompensas a capricho. No, no creo en Dios, me importa un bledo su existencia, inexistencia o evanescencia, su poder omnímodo, su maldad o su bondad, su infierno y su cielo, sus vírgenes y sus santos, sus iglesias, sus predicadores, su forma líquida, etérea, sólida, gaseosa, antropomorfa o mineral, lo que dicen que dijo a Moisés, a Abraham, a Mahoma o a Monseñor Escribá de Balaguer antes de subir a los altares o tener calle en Zaragoza: Si los hombres –unos pocos, quienes lo hicieron del barro- no lo hubiesen querido, Dios no habría nacido, ni las guerras, ni los cruzados, ni los alcabaleros, ni los diezmos, ni las tercias, ni las conquistas, ni los cristianos, ni los católicos, ni los presbiterianos, ni los taoístas, ni los budistas, ni los musulmanes, ni los judíos, ni la inquisición, ni los talibanes, ni la Santa Cruzada española, ni los adoradores del dinero, ni los gudaris sanguinarios, ni los torturadores de toda laya, ni los legionarios de Cristo, ni el Opus Dei, ni la madre que los parió.
Todo es obra del hombre, del hombre perverso, del hombre en estado de corrupción pura, que no es otro que aquel que promueve y otorga carácter inmutable a un sistema que se basa en la explotación del hombre por el hombre, que esparce la muerte por toda la faz del planeta con una sonrisa en los labios, que destruye la naturaleza a sabiendas de que no le pertenece, que inventa espejismos para dormir a los que han sido dormidos con tantos cuentos que ya no tienen resuello ni siquiera para bostezar y encuentran placer y consuelo en el sueño eterno de los espejismos inacabables, inabarcables, inaprensibles.
¿Qué aporta la idea de Dios a los seres vivos, inteligentes o no, racionales o no? ¿Qué les ha aportado además del miedo, de la esclavitud, de la explotación, de la guerra, de la muerte, de la extinción, del odio, de la intransigencia, de la violencia, del fuego, de la mentira esencial, de la castración mental, del arriba y abajo, del capitalismo salvaje y destructor, de la ceguera y la resignación? Nada, absolutamente nada. Cuando el hombre inventó a Dios, no lo hizo pensando en el bien de sus semejantes, sino en dominarlos, en ponerlos a su servicio, en atemorizarlos hasta extremo tal que difícilmente osaran contestar, desobedecer, rebelarse. Los hombres esclavos, los hombres castrados por siglos de terror, cegados por el invento divino y dirigidos por quienes llevaban a Dios en una mano y en otra la espada, construyeron pirámides descomunales en vez de casas decentes; saquearon campos infinitos cultivados por seres resignados para levantar templos inmensos que acrecentaran aún más el miedo a lo sobrenatural, a lo desconocido, a lo incierto; invadieron países, crearon imperios, saquearon suelos y subsuelos, blandieron la espada y la maza, el cañón y el misil, para defender los privilegios de los que eran enterrados bajo los altares; se batieron contra el liberalismo, contra la democracia, contra el socialismo, contra la emancipación del hombre, contra la libertad, contra la justicia, contra la igualdad, contra la fraternidad, contra la Razón.
No, Dios no existe, pero ha sido, es muy rentable para la “buena gente”, para los que no tuvieron ni tienen reparo alguno a la hora de clavar mil puñales en la espalda del prójimo, y del mundo entero, con tal de quedarse con la hacienda, con tal de que los otros aprendan como fueron, son y serán las cosas. Dios no existe, pero de su nombre y en su nombre viven miles de cuervos negros y de todos los colores, cuervos con tirabuzones, cuervos tonsurados, cuervos rapados, cuervos con turbante, elegantes cuervos con traje de Armani, cuervos que disponen la vida y la muerte, que juegan con la enfermedad, que reparten el pastel quedándose con la mayor parte de él. Y por eso, y por otras muchas cosas que contar no quiero, soy materialista, porque creo que ningún hombre debe ser menos que otro, que todo ser humano debe poder satisfacer sus necesidades fuera de la esclavitud, con un trabajo digno, limitado, seguro y adecuado a su personalidad que le permita vivir en libertad, cultivar su sustancia intelectual, sensorial y sentimental, educar a sus hijos en el saber humanista, en la solidaridad, en el amor a la naturaleza, en el desprecio hacia los explotadores, los estraperlistas y los carroñeros; porque creo que la vida no es una carrera de locos que corren hacia ninguna parte, que no estamos aquí para competir unos contra otros, a costa de otros, sino para disfrutar de la belleza y paliar el dolor, propio y ajeno, para mandar al carajo los escritos sagrados y sus amenazas insolentes y despiadadas; porque creo en la justicia terrenal, en una justa y obligada distribución de la riqueza que posibilite a todos, morenos o blancos, negros o amarillos, arios o gitanos, capacitados o discapacitados, tontos o listos, guapos o feos –ningún mérito tiene lo que viene con uno al nacer- ser felices sin aspirar a tener más de lo que la decencia y la buena educación aconsejan; porque pienso que las flores no se cortan, se miran, y si se cortan para hacer un bonito ramo de flores, no se entregan a los muertos, sino a los vivos; no se ofrecen a los santos a cambio de una parcela en la tierra o en el cielo, sino a un amigo o a un desconocido que pasa por nuestro lado. Soy materialista, en fin, porque estoy plenamente convencido, tanto como el más ciego de los creyentes, de que es aquí, debajo del sol, las estrellas y las nubes, junto al mar y las montañas, rodeado de árboles y animales, donde el hombre tiene su casa, su única casa, una casa de la que apenas ha construido los cimientos, una casa que no le pertenece y que ha de cuidar con todo el esmero del mundo para legarla más bella a quienes la habiten después. No hay oraciones que valgan, no sirven los sermones ni las parábolas mansas, la tierra nos llama, nos llaman los hombres que pasan hambre y necesidad, apelan a nuestra conciencia los desheredados, los desplazados, los marginados, los que nunca supieron del esplendor sobre la yerba ni la gloria de las flores. Es aquí, en el solar que piso, que pisamos, donde podemos construir el paraíso, sólo hace falta poner manos a la obra, prescindiendo para siempre del mito, de quienes lo inventaron y sustentan para que todo siga igual, como Dios manda.
Y por eso, y termino pacientes lectores, soy anticlerical, porque como decía el olvidado Atahualpa Yupanqui Dios es un capitalista al que gusta lo fastuoso y comer en la mesa de los ricos, al igual que a sus discípulos, predicadores y seguidores. Porque las iglesias, del tipo que sean, siempre estuvieron con los poderosos, siempre contra la libertad, siempre contra todo signo de progreso, siempre contra la voluntad del pueblo, contra su soberanía, contra su felicidad, amparando a explotadores, genocidas y tiranos; porque el clero dejó para ese Dios que inventó lo del más allá y decidió, sin ninguna duda, que su reino si era de este mundo, únicamente de este mundo y que este mundo era de su exclusiva competencia.
Cada vez que oigo a un cura inmiscuirse en las cosas que incumben a las personas normales, meter su hocico en lo temporal, intentar obstruir las leyes que el pueblo se quiere dar para mejorar su existencia o ponerle un final digno, pienso que no estamos tan lejos del hombre de Atapuerca, que hemos evolucionado poco, muy poco. Si fuese de otro modo, hace ya tiempo que la casta clerical habría desaparecido por su propio peso, por el peso de su patética y cruel historia.

martes, 7 de julio de 2009

los que se van antes

Obituario

• Que contentos estàn los piratas Cds de la Ruben Darìo y la av. Cuscatlàn con la partida del “REY de POP”, agosto en junio.
• LA FArrath puso de moda el peinadito de capitas y era simpàtico ver a todas nuestras inditas emulando a la flaca.
• Lamentable Alexis con esa carita de bolo….
• Esta de fiesta el infierno, regresò uno de sus màs distinguidos representantes en la tierra: Robert Mcnamara. Solo linduras nos hizo desde 1961.

Frase de una cortesana en el J21 : “tengo un cliente que es diputado y solo me paga por platicar con èl”

jueves, 2 de julio de 2009

Derecha (leyendo el m de hoy)
Nuestra Oligarquía, representada por los partidos de derecha.

• Es intolerante
• Cruel
• Injusta
• Intransigente
• Oprobiosa
• Retrògada

Pero tenemos una ventaja…. Es una gran pendeja

martes, 5 de mayo de 2009

TERESA, LA POLACA



En el 2006 en uno de mis viajes de semi mojado, me tocò trabajar en Los Angeles, sobre whilshire blv. y cotidianamente a la bajada del 410, por la Pico, iba a tomarme un café a un starbuks, ya me había aprendido los versitos en ingles para pedir el tipo, tamaño y clase de mi pedido; rapidillo y me daba a entender.

http://maps.google.es/maps?f=q&source=s_q&hl=es&geocode=&q=starbucks&sll=34.056073,-118.269925&sspn=0.004169,0.006824&ie=UTF8&t=h&layer=c&cbll=34.055384,-118.270159&panoid=i2gtUO3e1mPj4nsfJfMiAw&cbp=12,330.88431646634433,,1,0.7547169811320683&ll=34.056322,-118.269893&spn=0,359.993176&z=17&iwloc=A

Cabal, en la esquinita me sentaba a saborear mi cafecito. Unos días apareció entre los dependientes una muchacha pelo rojo, algo pecosa, con un peinado estilo caribeño, que me recuerda a los que duermen en el portal La Dalia y con unos ojos azules tirando a celestes, después de rezarle la letanía del café y el pedazo de pan de siempre, me contestò en perfecto español y me atendió con sorprendente diligencia. Asì pasaròn unos días hasta que un dìa, mesa de por medio la vì en su break fumàndose un cigarro y después de saludarla, le dije que la felicitaba por su eficiencia y la calidad de su acento español, a lo que respondió :- Es que yo no soy gringa soy polaca.
- Que bien!, y le gusta la cultura latina?
- Me gusta tanto que a mi bike le he puesto un nombre:”Rocinante”
- Pero, sabe que nosotros los salvadoreños, tenemos además de los españoles, excelentes escritores..
- Si, ya he oído y leído el Poema de Amor de Roque Dalton
- Bueno, si es bueno, pero hay poemas de roque acerca del amor… y otros bastante inèditos, como este… y le declamè LA PRUEBA DEL VAMPIRO, a lo que se quedó pensativa y sorprendida (no sè si agarrò la onda)
- Y vos, me dìjo, ya has leído a Octavio Paz
- Algo… (nada, mano..)
- Lee el cuento corto EL RAMO AZUL, a mi me impresiona.
- Tambien tenemos un poeta bucólico, sencillo oiga este:, Un dia primero Dios….
- Es bonito
- Uno de nuestros grandes exponentes de calidad mundial es Rubèn Darìo, que es de Nicaragua, sabe donde queda?
- Al sur de Mexico, por Guatemala?
- Bueno, màs o menos. Oiga este que bonito, “A un cruzado caballero…”,
- Es bonito..
- Que gusto! conocer a alguien acà, que le guste la cultura latinoamericana
- Yo tengo un amigo, que me dice: “Mirà chele, vos deberìas ser de color café como nosotros, jajaja… (seguramente salvadoreño el chero)
Se acercaba el primero de mayo y se anunciaba una marcha en protesta por una ley antiemigrante:




Noticias que circulaban…..
Ningún latinoamericano residente en Estados Unidos deberá ir al trabajo o a las escuelas el próximo día 1º de mayo. También en los países latinoamericanos, especialmente en aquellos que envían más emigrantes, la población va a boicotear los productos vendidos por empresas estadounidenses. La campaña anti-estadounidense es parte de las manifestaciones realizadas por emigrantes que exigen una ley migratoria en Estados Unidos más integral y más humana.

Mensajes enviados por Internet fue la manera encontrada por los manifestantes para que la protesta alcance a todos los latinos: "El 1º de mayo no salga a las calles y no compre ni un sólo producto de Estados Unidos. Ese día, el gobierno perderá toneladas de dinero y se dará cuenta de que quien sustenta su economía son los inmigrantes", dice un mensaje electrónico. Otro: "Recuerden, nada de gringo el primero de mayo".

Teresa, (asi se llama), me dijo que iba a estar en la parada, luego nos despedimos, deseando vernos en la manisfestaciòn, lo cual no fuè posible.



Tuve el privilegio de estar para la marcha del primero de mayo y quiero externar mis impresiones, primero tuve roces con algunos dirigentes por q siempre he dicho que hay personas que sueñan con ver las calles de Los Angeles adornadas con llantas quemadas, son los que de eso viven de armar bochinches crear el caos en contra de los que estan en contra, etc. Etc. Con boinas rojas y camisetas del che. Son globofolicos, antiimperialistas, medioambientalistas, muchos han hecho de las protestas callejeras un modo de vida y pasan de unas a otras.

Mea culpa, tengo algo de eso, pero la decencia del tamaño del grano de mostaza y como dice el tango "Y la vergüenza es la herencia mayor que el viejo me dejó". Me han imposibilitado meterme en esas actividades, aunque comparto la protesta en las calles como vàlida y èticamente buena.

Por otra parte notè que la mayoria de los manifestantes todos latinos, todos legales, cipotada muy dada a la jodarria, a protestar por el estatus quo, y marchamos sobre la whilshire, gritando consignas y llevando pancartas….

Los ilegales que viven en casi una nueva esclavitud y escondidos, tienen otras prioridades, ver si consiguen trabajo aunque sea por el dia en los home depot, en las esquinas de los malls, o en la yarda o en levantar la cosecha de naranjas y fresas, y estar pensando en su familia de por aca, (los tigres del norte,con sus corridos de engaño y violencia acentuàn y describen la situaciòn) asì de triste, doce o quince en pequeños apartamentos, los verdaderos tipos de la película que nunca salen en las cintas.


Si, se parò el comercio, los mac no vendieron, nada, la ciudad se paralizò, las otras ciudades del condado tambien pararon, los supermercados no abrieron, monterrey park, norh hollywood, covina, la puente, etc etc se paralizò como esos movimientos màgicos todo el comercio paralizado con mayusculas. Me querìa cortar el pelo y no encontrè ni una peluquerìa abierta.

Opiniòn personal: Yo a mi casa dejo entrar a quien yo quiero y si quiero hago un muro y si quiero me pela me abstraigo del mundo y si quiero me hago loco, siempre y cuando no dañe a mi vecino, la USA puede y tiene el derecho –como nación soberana- a dejar entrar en su casa a quien quiera, es su decisiòn, asi de sencillo.

Tenemos que cambiar nuestra realidad para que no haya necesidad de emigrar, en mis dos y medio año en la usa solo conoci a un costarricense y a un montòn salvatruchos, chapines y catrachos y muchos peruanos.

Por eso me peleo con la gente de izquierda que quieren hacer de la inmigracion una arma politica contra el imperialismo yanki, es aquí! en El Salvador, que tenemos que hacer la lucha para que nuestros jóvenes no se vayan y con su energía contribuyan a hacer un mejor pais, humilde, sencillo, pero con valores y no los malls y demas fitucheria que nos han zampado hasta por las cuatro letras.

La marcha del 2007 fuè reprimida –lo vi en las noticias-, la del 2008 y 2009 no sè, solò me quedó la camiseta.



El ramo azul. (Octavio Paz)
Desperté cubierto de sudor. Del piso de ladrillos rojos recién regado, subía un vapor caliente. Una mariposa de alas grisáceas revoloteaba encandilada alrededor del foco amarillento. Salté de la hamaca y descalzo atravesé el cuarto, cuidando de no pisar ningún alacrán salido de su escondrijo a tomar el fresco. Me acerqué al ventanillo y aspiré el aire del campo. Se oía la respiración de la noche, enorme, femenina. Regresé al centro de la habitación, vacié el agua de la jarra en la palangana de peltre y humedecí la toalla. Me froté el torso y las piernas con el trapo empapado, me sequé un poco y, tras cerciorarme que ningún bicho estaba escondido entre los pliegues de mi ropa, me vestí y calcé. Bajé saltando la escalera pintada de verde. En la puerta del mesón tropecé con el dueño, sujeto tuerto y reticente. Sentado en una silla de tule, fumaba con el ojo entrecerrado. Con voz ronca me preguntó:
-¿Onde va, señor?
-A dar una vuelta. Hace mucho calor.
-Hum, todo está ya cerrado. Y no hay alumbrado aquí. Más le valiera quedarse.
Alcé los hombros, musité "ahora vuelvo" y me metí en lo oscuro. Al principio no veía nada. Caminé a tientas por la calle empedrada. Encendí un cigarrillo. De pronto salió la luna de una nube negra, iluminando un muro blanco, desmoronado a trechos. Me detuve, ciego ante tanta blancura. Sopló un poco de viento. Respiré el aire de los tamarindos. Vibraba la noche, llena de hojas e insectos. Los grillos vivaqueaban entra las hierbas altas. Alcé la cara: arriba también habían establecido campamento las estrellas. Pensé que el universo era un vasto sistema de señales, una conversación entre seres inmensos. Mis actos, el serrucho del grillo, el parpadeo de la estrella, no era sino pausas y sílabas, frases dispersas de aquél diálogo. ¿Cuál sería esa palabra de la cual yo era una sílaba?¿quién dice esa palabra y a quién se la dice? Tiré el cigarro sobre la banqueta. Al caer, describió una curva luminosa, arrojando breves chispas, como un cometa minúsculo.
Caminé largo rato, despacio. Me sentía libre, seguro entre los labios que en ese momento me pronunciaban con anta felicidad. La noche era un jardín de ojos. Al cruzar una calle, sentí que alguien se desprendía de una puerta. Me volví, pero no acerté a distinguir nada. Apreté el paso. Unos instantes después percibí el apagado rumor de unos huaraches sobre las piedras calientes. No quise volverme, aunque sentía que la sombra se me acercaba cada vez más. Intenté correr. No pude. Me detuve en seco, bruscamente. Antes de que pudiese defenderme, sentí la punta de un cuchillo en mi espalda y una voz dulce:
-No se mueva, señor, o se lo entierro.
Sin volver la cara, pregunté:
-¿Qué quieres?
-Sus ojos, señor- contestó la voz suave, casi apenada.
-¿Mis ojos? ¿Para qué te servirán mis ojos? Mira, aquí tengo un poco de dinero. No es mucho, pero es algo. Te daré todo lo que tengo, si me dejas. No vayas a matarme.
-No tenga miedo, señor. No lo mataré. Nada más voy a sacarle los ojos.
Volví a preguntar: -Pero, ¿para qué quieres mis ojos?
-Es un capricho de mi novia. Quiere un ramito de ojos azules. Y por aquí hay pocos que los tengan.
-Mis ojos no te sirven. No son azules, sino amarillos.
-Ay, señor, no quiera engañarme. Bien sé que los tiene azules.
-No se le sacan a un cristiano los ojos así. Te daré otra cosa.
-No se haga el remilgoso, me dijo con dureza. Dé la vuelta.
Me volví. Era muy pequeño y frágil. El sombrero de palma le cubría medio rostro. Sostenía con el brazo derecho un machete de campo, que brillaba con la luz de la luna.
-Alúmbrese la cara.
Encendí y me acerqué la llama al rostro. El resplandor me hizo entrecerrar los ojos. Él apartó mis párpados con mano firme. No podía ver bien. Se alzó sobre las puntas de los pies y me contempló intensamente. La llamaba me quemaba los dedos. La arrojé. Permaneció un instante silencioso.
-¿Ya te convenciste? No los tengo azules.
-Ah, qué mañoso es usted –respondió-. A ver, encienda otra vez.
Froté otro fósforo y lo acerqué a mis ojos. Tirándome de la manga, me ordenó:
-Arrodíllese.
Me hinqué. Con la mano me cogió por los cabellos, echándome la cabeza hacia atrás. Se inclinó sobre mí, curioso y lento, mientras el machete descendía lentamente hasta rozar mis párpados. Cerré los ojos.
-Ábralos bien- ordenó.
Abrí los ojos. La llamita me quemaba las pestañas. Me soltó de improviso.
-Pues no son azules, señor. Dispense.
Y desapareció. Me acodé junto al muro, con la cabeza entre las manos. Luego me incorporé. A tropezones, cayendo y levantándome, corrí durante una hora por el pueblo desierto. Cuando llegué a la plaza, vi al dueño del mesón, sentado aún frente a la puerta. Entré sin decir palabra. Al día siguiente huí de aquel pueblo.

Un Rancho y Un Lucero
de Alfredo Espino


Un día ?¡primero Dios!?
has de quererme un poquito.
Yo levantaré el ranchito
en que vivamos los dos.

¿Que más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor...

Y entre aroma de saúcos,
un zenzontle que cantará
y una poza que copiará
pajaritos y bejucos.

Lo que los pobres queremos,
lo que los pobres amamos,
eso que tanto adoramos
porque es lo que no tenemos...

Con sólo eso, vida mía;
con sólo eso:
con mi verso, con tu beso,
lo demás nos sobraría...

Porque no hay nada mejor
que un monte, un rancho, un lucero,
cuando se tiene un "Te quiero"
y huele a sendas en flor...

EL ESPEJO PARA EL VAMPIRO Roque Dalton

Para descubrir a un burócrata
plantéale un problema ideológico.

El rostro del problema
no se reflejará en el burócrata.
El rostro del burócrata
no se reflejará en el problema.”

CASO Ruben dario

A un cruzado caballero,
garrido y noble garzón,
en el palenque guerrero
le clavaron un acero
tan cerca del corazón,

que el físico al contemplarle,
tras verle y examinarle,
dijo: "Quedará sin vida
si se pretende sacarle
el venablo de la herida".

Por el dolor congojado,
triste, débil, desangrado,
después que tanto sufrió,
con el acero clavado
el caballero murió.

Pues el físico decía
que, en dicho caso, quien
una herida tal tenía,
con el venablo moría,
sin el venablo también.

¿No comprendes, Asunción,
la historia que te he contado,
la del garrido garzón
con el acero clavado
muy cerca del corazón?

Pues el caso es verdadero;
yo soy el herido, ingrata,
y tu amor es el acero:
¡si me lo quitas, me muero;
si me lo dejas, me mata!