martes, 26 de julio de 2016

El pañuelo insustituible amigo.




Hoy, es 26 de julio, para mí esta fecha no significa mucho, más que un dia de julio, se acerca el fin de mes, ya va a caer la rata.

Pero en la mañana,  mientras planchaba un pañuelo, de los pocos pañuelos, ya que me pregunto, que se hacen, por la puta!, siempre estoy comprando, bueno no son caros, pero no me explico cómo? desaparecen si vivo solo, acabo de comprar y ahora solo encuentro uno.

Estuve recordando a mi mamá, durante una época, mi época de estudiante del Instituto, la cual en medio de muchas penumbras y limitaciones económicas, fui feliz, formé parte de esa élite reclutada de 1967, con apenas 12 años, cuatro secciones de 1er. curso, por ser de los más pequeños fui de la sección "A"..

Mi mamá trabajaba de costurera en una de las más reconocidas Dry Clean (lavandería) de la época, su trabajo consistía en arreglar ruedos, pequeñas roturas, corregir algunos descosidos, etc,. en la ropa que los cientes llevaban a lavar.  Ella siempre me llevaba pañuelos (unos muy bellos), tanto que desde  esa etapa de mi vida, yo, no puedo andar sin un pañuelo doblado en la bolsa derecha del pantalón, la izquierda para la cartera, con la tanatada.

A pesar de mi condición humilde entre los humildes siempre me vestía, con mi uniforme impecable y bien planchado, el pañuelo infaltable  y  mi corbata bien tipa con nudo de 45 grados, eso me distinguía, si a eso le sumábamos el pelo bien peinado y envaselinado llegué hasta el punto que algunos compañeros me trabaron “el chivazo de Moreira”


Los usos cotidianos de los pañuelos  son obvios, sirven para casi todo, empezando para sonarse y sacarse un moco y terminando como venda para cubrir una herida, pasando por uso como papel higiénico en una emergencia, o secarse de las de cocodrilos cuando te manda al carajo la “peche”.

Ahora los pañuelos los hacen bien bonitos, sus rayitas de colores, les dan sobriedad, a mí de esos me gusta, son de algodón, los de mezcla de tela no me gustan, ni los de un solo color, 
No, a mí me gustan con rayitas.

No sé hoy los cipotes, si acostumbran, su portación, pero hay tantos usos y además el uso del pañuelo te da seguridad en muchas ocasiones.  Es una medida higiénica.

Siempre en una emergencia, allí está el fiel compañero, por ejemplo cuando el radiador del perol, no sirve, abrir la tapa del radiador, allí está el pañuelito, para limpiar el parabrisas por dentro cuando caen esos vergazos de agua "diluvianos", muy frecuentes.

Cuando te querés limpiar la jeta, por haber comido con mucha hambre la sopa de patas sabatina.

Si no querés ensuciar el cuello de la camisa.

Tipo manifestante, si no sos muy cabezón, amarrado hacia atras, para taparte el rostro e ir a pintar locuras a las paredes, podés amarrarlo a la cabeza tipo siux o legendario guerrero de pueblo originario..

Guante de boxeo  improvisado.

Sacarlo para ofrecérselo a una dama, cuando ella lo requiera, eso distingue al caballero.

Si te dan "carreritas" por haber comido demasiado o por lo que es muy frecuente en éste país, que la comida te haga daño, y no hay donde resolver el asunto, el pañuelo de inmola por vos, pues queda en el lugar de los hechos, con la consigna de "misión cumplida".

Para limpiarte los brilloso de la cara, cuando vas a ver al culo o entrevista de trabajo.

Para que un asesor o suplente legislativo le limpie la "caspa" del saco o sacola  al asesorado (a). (De esto hay cursos especializados) ha ha ha 

Si te perdés en el desierto o de naúfrago para hacerle  señales a los aviones.

También,  si trabajás en una película romántica, en la escena para despedir a la amante.

Para chupón cuando se rompe una tubería del agua.

 En fin, el infaltable, fiel, insustituible, incondicional pañuelo.

Volviendo al punto, de ésta mañana me preguntaba qué diablos se hacen mis pañuelos, recordé, que siempre que llevo los tres únicos pantalones a la dry clean, nunca reviso las bolsas,  entonces….dry clean, mi mamá, costura, pañuelos.


Ojalá que esos pañuelos que dono o cedo  cada vez que llevo los pantalones a la lavandería le sirvan a algún joven, hijo de obrero o costurera del negocio.

Y así cultive este hermoso y beneficioso hábito por el resto de su vida. 





No hay comentarios: