miércoles, 11 de diciembre de 2019

HISTORIA NACIONAL

Identifique y nombre a  cada personaje con la lista adjunta, para medir sus conocimientos de la historia de la República de El Salvador.




1 Campesinos del campo
2 La más bella
3 Voto Femenino
4 Respeto respetuoso
5 Marido de la Coralia
6 Amigo de Rutilio
7 Guaro y marihuana forever
8 Le dio un filaso al Presidente
9 Padre de la patria en Costa Rica
10 Tapón
11 Hombre pegado a una nariz
12 Trajo la guardia
13 Masacre 30 de julio
14 Verdes por fuera, rojos por dentro 
15 La rosa del principito
16 Mandó a ponerle  chiches a la dama
17 Del Barrio San Miguelito
18 Jumbo
19 Le gustaban las Harley Davison
20 Parque Centenario
21 Monseñor
22 Los gemelos
23 Brujo de las aguas azules
24 Las siete cuerdas de la lira
25 Aunque no me harte
26 Uno de cipote es tonto






miércoles, 27 de noviembre de 2019

SACRAMENTOS


SACRAMENTOS

Eso de los sacramentos, era cosa seria, por lo menos en la época que me tocó vivir y en donde prevalecía la religión católica, invadiendo e impregnando toda la vida social de los barrios pobres.

Las celebraciones religiosas eran de estricto cumplimiento, algunas escondían gustos y costumbres muy paganas, más cercanas a las festividades de Baco o Dionisio, Bacanales y Aquelarres, tal como la procesión del silencio, el jueves santo, - una de las máximas celebraciones del ciristianismo católico-  los muchachos aprovechaban para tomarse sus tragos por primera vez y por el privilegio de ser del Parque Centenario, se pasaba cerca de donde estaban las muchachas o leonas, ejerciendo el oficio más antiguo, (el adolecente tenía la oportunidad de ver muchachas en ropa interior), circunstancia única , y a veces era la oportunidad de pasar a formar parte de su clientela, pues de otra manera los cipotes tenían prohibido su tránsito por esas calles.

 Siempre en el tema de los velorios,de infantes, antiguamente eran fiestas, fue una de las razones por las cuales Mi General Hernández Martínez había prohibido (AÑOS ATRÁS) las fiestas que se hacían en los velorios sobre todo de los infantes, porque algunas veces terminaban en borracheras y pleitos mortales entre los asistentes.

Tomado de

Descripción Geográfico-Moral de la Diócesis de Goathemala/San Salvador

1769-1770   CURATO DE SANSALVADOR
"Los velorios se reducen á pasar toda la noche, y muchas no ches desde que se acava la luz del dia, hasta que viene la del siguiente concurriendo al Xacal, ó casa, en donde se hace el velorio, toda especie de gente en gran multitud hombres, Mugeres, Chicos, y grandes; porque hay entrada franca para quantos quieran concurrir. Hay mucica, comida, y bebida abundantemente, ña costa de los concurrentes, con versaciones, y vailes; y assi se apsan las noches en vailes, embriaguezes, y deshonestidades. Estos velorios no son precisamente en las muertes de los Parbulos, sino tambien en las de los Adultos;"

Sin embargo para decir,  los velorios de mi época además de los respectivos tamales, pan dulce y café,  los rezos, los lamentos, los pésames, incluían juego de naipes y chivos o dados en los cuales hombres jóvenes y niños participaron alegremente dando la vela al difunto y pasando la noche-madrugada en agradables tertulias.

En la vela, las cartas del manjar español, los cipotes jugaban “viva la flor”, “treinta y uno”, los mayorcitos sietillo, chucho, burro, conquián, los jóvenes chucho, conquián, póker y los mayores o macizos con baraja inglesa (52 cartas), comprada donde los chinos, póker con apuesta.

Paralelamente a los rezos y  congojas de los deudos, estaba la participación de plañideras o lamentatrices  que eran infaltables en esa actividad. (estas personas, generalmente mujeres, que ejercían este oficio, eran reconocidas en el barrio, manejaban tarifas de acuerdo a la intensidad del dolor, así que solo llorar a gritos, un par de pesos, llorar y arrancarse las ropas : 5 pesos, con ataque de epilepsia eran 10 pesos).
Los rezos eran de estricto cumplimiento así como la celebración de los novenarios, es decir nueve días después del entierro, se rezaba  y repartían los respectivos tamales, pan  y café.

El novenario culminaba con un ceremonial muy intensoy lleno de simbolismo, es cuando la mujer u hombre rezador levanta con sus manos un  cruz de ceniza y flores impregnada en el suelo, con las manos en alto la rezadora (o),  simbolizando la liberación del alma o espíritu hacia los confines del cielo.

En todos los velorios del barrio, una figura era infaltable, con su gran porte, piel morena, ojos verdes, su saco destartalado, cigarro en mano, era Don René Cornejo, llamado TEPICA LA CULEBRA, él acompañaba los velorios y era muy apreciada su presencia. 

Los bautizos por su parte, eran diferentes, generalmente los domingos en la mañana, el niño o niña con su vestido blanco, la hembrita con diadema bordada y el niño bien envaselinado. Llegaban a la pila bautismal donde el cura lo sumergía,  según rito milenario adoptado por la iglesia católica romana, haciéndolo formar parte de la eclessia.

Después se compartía un desayuno que incluya tamales, pan francés, chocolate con leche y en dónde las familias ahora hermanadas por el bautismo del niño o niña, compartía y se divertían, reventando piñatas y otros juegos infantiles amenamente en algunos casos.  
Los varones sellaban esta  la amistad y el parentesco espiritual con botellas de licor y baile, durante la mañana y tarde.

Así la comunidad o La Barriada o la majada iba a comer de choto, echarse un par de tragos, vigiar las bichas y echar la bailada con las cipotas.

El ambiente en San Salvador en los 60 era una mezcla entre respeto y riguroso de la tradición Católica y costumbres paganas que resumían las acciones de los barrios pobres y marginados.

El chino o sea yo, producto de una unión muy peculiar, en donde Don Victor, un anticlerical militante, seudo revolucionario, que había leído “El Origen de la vida”, del autor ruso Alexander Oparin, y para variar medio comunista, no creía en las cosas y sacramentos de la iglesia, andaba en la onda de José Ingenieros, Vargas Vila, Fidel Castro, seguidor de Arturo Romero López, Fabio Castillo, escuchaba religiosamente RADIO HABANA CUBA, y los complejos y largos discursos del “caballo”.

Y por otra lado mi mamá, la niña Nena, fiel creyente en las tradiciones de la iglesia católica, rezo nocturno, semana santa, fiestas de agosto, día de la virgen, día de san José, y la navidad, con arbolito y nacimiento con el niño Dios español, además devocionales con la oración del padrenuestro, “Santo Dios santo fuerte”, las siete palabras, las oraciones para salvarse de los peligros, "angelito de mi guarda dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día",  y también de la limpia con las aguas de los 7 espíritus, devota del Santo Niño de Atocha y Fray Martín de Porres, santos a los que los pobres atribuían muchos milagros y favores, el negrito aparecía con animalitos y el niño de atoche con unos tecomates.

Además se sustentaba la fe con la lectura del libro La Historia Sagrada ilustrada ( en esos tiempos no se leía la biblia judeo-cristiana), aunque en los pocos libros del cuarto  había una edición de la biblia Miguel Petisco, Torres Amat, cuya posesión no dejaba de ser paradójica en ese hogar.

Cabe mencionar que todos los personajes de la                                                                                  historia sagrada parecían artistas italianos.

(dicha biblia, años después fue sacrificada por partes, porque sus divinas páginas eran ideales para “rolar”, y por tanto agregar un toque místico a la fumada, cuando los papos escaseaban. )



En fin, que el niño llegó a los 10 años y no había realizado ningún sacramento de la Iglesia Apostólica Romana, y en un período de relativa calma en la tormentosa relación,  fué enviado a la doctrina impartida en la bella Iglesia de San Francisco, ubicada sobre la 7a. calle oriente.
foto antigua de la que ahora es la 7a.calle oriente, al final se ve la iglesia Sn Francisco
.
Así luce actualmente la Iglesia San Francisco

Las clases eran vespertinas, el niño se agregó pues,  principalmente el grupo lo conformaban alumnos de la Escuela Parroquial de la iglesia, eran preparatorias para la primera comunión, pues según las reglas, este sacramento debe hacerlo el feligrés con conocimiento de causa, ya que  pasa por la primera confesión,  y luego tomar la ostia, en el complejo, profundo e inexplicable proceso de transustanciación que el sacerdote realiza en el altar durante la liturgía.

Del catecismo se enseñaban los sagrados principios de la religión, algunos misterios, las virtudes teologales y cardinales, y sobre todo a rezar el padre nuestro, la oración a Maria, el Yo pecador y el Credo, lo cual constituye la base de la religión católica.

Llegado el tiempo, y como me ha pasado casi siempre, el cura principal le dijo a mi madre que  la ceremonia o primera comunión no la podía realizar porque no estaba bautizado, ni confirmado, que son los sacramento previos a la primera comunión.

Y así de manera intempestiva, mi mamá buscó la iglesia donde quedaría plasmada la fé de bautismo y a correr a conseguir el “padrino”. Allí apareció Don Víctor a opinar, en el entendido que en ese tiempo el nexo o relación de padrino-ahijado, era complejo y revestía de una seriedad inusitada, ya que “si se muere tu papá y tu mamá, los padrinos te tendrían que adoptar, el padrino era el padre espiritual”.

El elegido para ser padrino de bautizo fue un señor llamado Napoleón, el cual según decir de Don Víctor, era un amigo muy preciado y parece que habían construido una amistad muy sólida.

En una ceremonia muy sobria, y corta, mi mamá bien arreglada, mi papá con su saco y sombrero y Don Napo,  presente, sobre la pila bautismal de la Iglesia Concepción, me ungieron y derramaron agua bendita sobre la “choncoca”, llegando a formar parte de la santa iglesia., afuera del local nos despedimos todos y yo acompañé a mi mamá a casa.

A mi padrino de bautizo, lo ví esa vez y luego cuando falleció mi papá (1969), le visité, a su casa de habitación en los alrededores de la iglesia El Calvario, no le volvía a ver, ni saber de él.

Quedaba pendiente la confirmación, ese sacramento asegura la feligresía y el devoto, confirma su fé.

En ese tiempo esa ceremonia, tenía que realizarla el arzobispo en la Catedral de San Salvador.

Para padrino, mi mamá escogió después de una solemne solicitud a un compañero de trabajo, el cual era un dirigente sindical, muy serio, muy formal, pero identificado con las causas sociales, no supe ni su nombre.

Posteriormente supe que, además estaba comprometido con la iglesia católica, sobre todo con la teología de la liberación y el movimiento de las Comunidades Eclesiales de base.

Igual, llegamos un domingo al sótano de la medio construida catedral y en medio de montón de gente recibí el sacramento de la confirmación, de manos de Mons. Chávez y González, un hombre santo y progresista, Fiel seguidor de los postulados del CONCICLIO VATICANO II  .

Ya todo listo para la primera comunión.

Las actividades se realizaron un domingo, luego de aprenderse de memoria las oraciones,  tuve dificultad con el “YO PECADOR”, finalmente, el método para la confesión.  A esa edad, la cantidad de pecados, veniales o mortales, de acción, palabra u omisión, son muy pocos, es decir, Nada que merezca una abultada penitencia.

De tal manera que el cura, nos dio una salida olímpica, la cual la he usado en más de alguna ocasión y es de frecuente uso de la clase política, a ver, “Señor he pecado, por desobedecer a mi mamá, decir mentiras y se termina diciendo “Y otros pecados que no recuerdo”.

Con tremenda confesión, fui condenado o sentenciado a rezar 5 padrenuestros y 3 avemarías.

La ceremonia  concentró todas las características religiosas, la eucarístia tuvo su punto culminante cuando los jóvenes,  procedimos a recibir la ostia y a partir de la meditación y oración fue disuelta en nuestra boca, contristados y devotos, comulgamos.


PRIMER ANIVERSARIO DE LA CANONIZACIÓN DE SAN ROMERO DE AMÉRICA
El domingo 13 de octubre, tuve el privilegio de ser invitado a los actos de conmemoración del aniversario de la canonización de San Romero, los cuales finalizaron con una misa, la cual fue oficiada por una autoridad eclesial, de primer nivel, el padre Chopin.


Entre los asistentes, me percaté de la fisonomía de un señor, ya de edad que sentado al final del local, escuchaba con atención la homilía. 

Al finalizar la ceremonia, lo abordé y le hice unas preguntas, que me afirmaron que él era mi padrino de confirma, después de 50 años, finalmente nos habíamos encontrado de nuevo. 

Intercambiamos parte de nuestras vidas durante ese período (incluyendo el deceso de mi mamá), el por su parte, su vida cotidiana,  compartimos unos momentos y finalmente lo fui a dejar a su casa, por el área de Soyapango.





 Y sigo sin saber su nombre.




 

jueves, 18 de julio de 2019

Paco Coyol en Apopa



Francisco Sanabria, José Salinas y Milton Moreira, son tres personajes que compartieron el mismo domicilio e hicieron del Parque Centenario su primera casa, pues al Mesón San Jorge, ubicado enfrente al  Cinelandia, solo se llegaba a dormir.  ( y a cagar)
.
Estos tres cipotes crecieron juntos y formaban parte de los grupos de muchachos por los 60’, 70’s que deambulaban día y noche en el parque centenario.

José Salinas, fue conocido como EL PIRRI, habilidoso jugador de basket, además cuidaba carros en el CInelanda, según cuentan cayó en el vicio del guaro y se perdió toda pista de él.

 Paco coyol como era conocido Francisco anduvo compartiendo con varios grupos de muchachos, nunca fue muy bueno para el básquetbol, ni para otros deportes, ni para darse a los golpes,  era más bien un muchacho humilde y frecuentemente era el centro muchas veces de bromas y por no decirlo de humillaciones de parte de los más fuertes o los más valientes;  ya que por su pobreza sus cortes de pelo siempre era a la raíz - pato bravo-, dando la imagen de un coco pelado o coyol, nuestra fruta, reconocida como  ofrenda en el día de la cruz. 

Bautizándolo con el apodo COYOL, con el que fue reconocido eternamente en todo el barrio.

Coyol estudió en la escuela Francisco Gamboa No sacó el sexto grado pues la pobreza extrema en la que creció no le permitió continuar y siendo un adolescente tuvo que rebuscarse para conseguir la comida, era frecuente los golpes y maltratos de su mamá, la niña Tey, la mesonera.


En el parque era el que hacía Los mandados y a las burlas y maltratos,  respondía con putiadas, lenguaje obsceno y vulgar, provocando todavía más el acoso.

Varias veces el chino como era conocido Milton se fue a los golpes para defenderlo pues coyol decía que eran primos y era Obvio pensarlo porque vivían en el mismo Mesón. 

En fin, que Paco no aprendió oficio permanente, ni  estudió, la vida o adolescencia la pasó ejerciendo diversa ocupaciones, es decir de mil usos.

Y así anduvo de un lado a otro, hasta que un amigo (el chino) le consiguió de obrero en el boulevar del ejército, en donde logró cierta estabilidad.

Al cabo de varios años, Volvió a quedar cesante y ejerció  varios ocupaciones,  algunos de ellos no tan legales, pues la necesidad apremia cuando no hay para los frijoles.

Entre trabajos informales pero legales, otros reñidos con la moral y las buenas costumbres, la iba pasando Paco Coyol, de una u otra forma.

También ejerció con no tan buenos resultados, uno de los trabajos u ocupaciones  más interesantes y nobles del barrio: que es el de CHIVO, ya que una prima LA CHINA ELENA, era una  reconocida y famosa  ex prostituta y en ese tiempo era la RUFIANA de uno de los salones/ BURDEL  aledaños al cine Avenida, el cual como casi todos, consistía en cuartos enrejados, donde las muchachas, mal llamadas leonas, ofrecían los servicios en el oficio más antiguo del mundo.

De manera  que Paco Coyol, por la afinidad familiar y luego de sendos trabajos y pruebas:  desempeñó  la función que básicamente consistía en atender a una señorita, que ejercía como  puta (trabajadora del sexo)  en todos los aspectos tanto materiales emocionales y espirituales, agente de security, ante el gremio y barriada. A cambio recibía cama, comida, ropa y sexo gratis.

Pero además se concretaba en que tal como él lo manifestaba permanecer debajo de la cama cuando la muchacha está haciendo su rato, éste alerta y callado, además    acompañado del respectivo machete bien afilado, a fin de,  evitar que ella, fuera maltratada o golpeada por el cliente de turno;  más de alguna vez, tuvo que poner en su puesto a algún violento, descarriado o beodo cliente.

Obviamente que como iniciativa propia su actividad también consistía en hacer el dos de bastos cuando el cliente se concentraba en su tarea y dejaba mal puesto el pantalón.

Es de hacer notar que cuando los muchachos de los 60’s, 70’s, crecían y maduraban,  se desarrollaba en el país,  un conflicto social, llamada GUERRA CIVIL, la cual alteraba e influía en todos los aspectos de la vida cotidiana, de allí que eran frecuentes las manifestaciones, balaceras, desaparecidos, toques de queda, todo en medio de la aparente y apacible vida dentro del barrio, cuyos habitantes generalmente eran muy conservadores y trataban de no meterse en esos conflictos , en el parque Centenario,  la vida y dinámica trataba de estar ajena a esos hechos de carácter nacional.

 En una de tantas vagancias, ambulando, por la plaza del reloj  (plaza 14 de julio) ubicada entre la 1era. Avenida norte y 1era. Calle oriente,  observó un movimiento  inusual, que era que un grupo de muchachos a plena luz del día, sacaban y trasladaban cajas y mercadería del Almacén Bahaia, cuya ubicación era en los portales del costado oriente de la plaza, uno de éstos jóvenes le hizo una mueca para que les ayudara a continuar sacando mercadería de almacén que permanecía con las puertas abiertas a lo que él muy diligente le siguió.

En esa época el Almacén Bahaia era la competencia sana de Omnisport era como el lugar donde vendían mercadería deportiva clase B, se especializaron sobre todo en equipo para béisbol(cascos, guantes, bates, pecheras, etc),  aunque se podían encontrar artículos para todos los deportes tacos de fútbol, uniformes, medias,  también distribuían la pelota de básquet marca VOIT  y zapato marca kidd de los que usaba Fausto Gutiérrez, en contraste de la marca súper k y zapatos Converse All Star de Omnisport es de más decir que los precios eran relativamente más bajos sin embargo era muy reconocida su calidad sobre todo porque en esa época eran los dos únicos almacenes de artículos deportivos después apareció Estadio centro y otros.

Para la mayoría de los PPP (puro parque centenario), era un sueño adquirir  un par de zapatos de esas marcas  o una pelota de básquet nueva. A los más que llegaba la mayoría era a los zapatos nacionales Bilsa o Bracos. Y unas pelotas ahuladas de 10 pesos.

Paco Coyol, rápidamente se unió a la fila de muchachos y muchachas que trasladaban la mercadería del almacén a dos vehículos, uno era una Combi VW y otro un pick up bastante viejo.

Poco a poco fueron llenando los vehículos,  una vez éstos estaban repletos ; el joven que parecía el jefe a que lo acompañara y se subiera a uno de los vehículos, Coyol contento pensaba que iba a poder hacer el día con parte de la mercadería del almacén y que él con mucho esfuerzo había ayudado a sacar.

Los vehículos tomaron rumbo Norte hacia la troncal del norte pasaron Apopa y luego fueron y se introdujeron a una escuela que quedaba fuera de la ciudad,  una vez dentro, allí  estaban esperándolo otras personas,  había hecho una especie de concentración en dónde los muchachos  organizadamente separaron niños, mujeres y adultos, procedieron a repartir aquella mercadería.

Coyol obviamente esperaba su parte por haber ayudado a la carga según él cuenta no se había percatado que esa mercadería había sido sustraída del almacén de una forma ilícita en esa época era una requisa a punta de pistola, que había hecho este grupo de personas.
Una vez entregada toda la mercadería,   a él pues le entregaron por su aporte, un juego de  uniforme completo de futbol, incluido el suéter de portero,  una pelota de básquet, dos docenas de medias color blancas con rayitas azules,  las cuales cómo pudo guardó bien empacados en una bolsa de papel.

Luego toda la gente celebraba hubo música, frescos y  panecillos, se presagiaba una tarde en alegre convivio. A Paco Coyol le pareció un poco extraña la música de fondo, que consistían en canciones del grupo venezolano Guaraguo, en fin la cachada lo justificaba.

El esperaba nomás el tiempo para regresar a San Salvador para poder realizar la venta de esa mercadería y poder hacer un buen negocio, salvar la semana.

La escuela quedaba en una posición alta donde podía verse parte de la carretera troncal y otras carreteras aledañas.

Desde allí, algunos muchachos  notaron qué en dirección a la escuela se movían de manera lenta,  dos vehículos militares con personal uniformado de verde en donde relucían algunos cascos y las puntas de algunos fusiles, en la retaguardia venía una unidad blindada, con una ametralladora encima.

En la escuela hubo mucho revuelo los niños y las mujeres pues corrieron rápido y se fueron apresurados por diferentes rumbos, en cambio los muchachos que habían participado en la requisa o saqueo del almacén de alguna manera y en algunos lugares empezaron a sacar armas y se preparaba para el inevitable combate mujeres y hombres sobre todo jóvenes según cada uno fueron tomando las armas disponibles que eran de todo tipo: desde revólveres,  pistolas,  unos cuantos fusiles m16 y escopetas calibre 12.

Las señoritas que hacía unos minutos bailaban o entregaban dulces y panecillos en esos momentos se cambiaban a ropa de combate y se ajustaban el pelo en unas trenzas o si no se las amarraban con pañoletas, valientes tomaban sus respectivas armas, corriendo a tomar posiciones defensivas en el edificio.

Los muchachos cargaban los fusiles, se ajustaban cinturones, arneses con cargadores, etc.  y se preparaban para el rechazo armado del convoy militar.

Los camiones parqueados cerca a la escuela, de los cuales empezaron a bajar los guardias y procedieron a tomar posición de combate, la ametralladora empezó a dispara a discreción.
Coyol estupefacto no hallaba que hacer: el joven que parecía el líder, le  llamó en medio del ajetreo y le dijo: “mirá, aquí le vamos a dar hasta el tope, tomá”, dándole una escopeta 12 y llevándolo del brazo a una posición en parte trasera de la escuela. “que no pasen”, le ordenó.

Paco Coyol, cobarde de fábrica, se cagaba del miedo, mirando con tristeza la bolsa con la cachada y pensando que de esa no salía.

Al empezar el refuego en medio de balazos y humo, los  muchachos, los gritos y algarabía llenaban el ambiente;  en donde se resaltaban los gritos de algunos” vengan hijos de puta”, “aquí está su tata cabrones”, “tomen sus frijolitos cerotes” . Sonaban los disparos y las metrallas había unos gritos y confusión.

 Paco coyol no hallaba que hacer,  miraba con tristeza la bolsa con la mercadería y se aferraba a la  escopeta y lloraba como un niño.

A los primeros minutos de la gran bulla y el fuego que sonaba por todos lados Paco Coyol  tuvo la valentía de dejar tirada de escopeta saltarse el muro dónde lo tenían posteado y se fue corriendo en dirección norte dejando atrás el edificio y todo el refuego que había alrededor de él.

 Paco Coyol corrió huyendo, día y noche por unas veredas y en medio de fincas, arroyuelos y montañas a los tres días sin comer apareció por la ciudad de Guazapa, donde unos campesinos al verlos en condiciones deplorables, le dieron agua y comida, y pudo trasladarse a San Salvador.  

Un día apareció en el parque, extremadamente delgado y lleno de raspaduras, a lo que el chino le preguntó que le había pasado…..y esta es la historia.










lunes, 8 de julio de 2019

Toyota y los marihuanos




Era la época en que estaban ampliando la séptima calle Oriente que ahora es la Alameda Juan Pablo Segundo, la cual aparecía llena de hoyos para colocar la nueva tubería,  promontorios de tierra y material  para pavimentar.  
El tramo abarcaba lo que era la 16 Avenida hasta la 10ª. Enfrente donde los Siu,

Charli y el chino tenían ratos de no verse, pues ya cada quien vivía separado del barrio, uno en Apopa y otro en San Bartolo. Iniciando otra etapa de su vida, con responsabilidades de familia e hijos.

Se veían algo lejanos los momentos y tertulias cuando eran independientes y libres. 

Después de un caluroso saludo y  ardua tarea cada quien en la fábrica donde trabajaban para ganar su frijoles,  ya entrada la noche, una noche como cualquiera, serena, y con luna, como otras que acompañaron a tantos jóvenes, en medio de la barbarie de la guerra, en fin, decidieron ir a buscar a Juan lagarto para que les vendiera un par de esas cosas que se les pone un fósforo agarran fuego y se aspiran y que te hacen sentir bien cómodo, profético y filosófico;  había que llegar a darle fuego y buscaron allí por la Loma por donde vivía “el muerto”,  casi siempre se encontrában a un par de enamorados amontonándose,  llamaba la atención una muchacha bien bonita y jovencita que andaba con un joven poco mayor un chele baby face, que no era de la majada,  de entrada caía mal porque la niña no tenía más que 14 años y acostumbraban a juntarse en los recovecos de las casas de la loma, donde también eran frecuente encontrarse con otros broders, fumigando la esquina.

Viendo la imposibilidad de disfrutar de aquel par de cosas en una zona quieta y solitaria, decidieron caminar y encenderlos caminando por la 14 enfrente de la Mansión  buscando la séptima calle, obviamente, la llamarada, la humazón y el fuerte olor, despertaba cualquier sospecha.

Sin percatarse qué detrás de ellos venían dos hombres mayores y  cabalmente en la esquina donde la Juan Pablo cruza con la 12 avenida les gritaron que se detuvieran y sacaron unas pistolas las cuales se sintieron y observaron  que eran más largas que cualquiera, era porque ya el efecto de la amiga Juana había hecho de las suyas, se capta la escena como en cámara lenta, el individuo parado sobre un volcán de tierra, sacando el arma de su pantalón y el otro dando la seguridad a su espalda.

Parados en un promontorio de tierra, los dos con sendas chumpas de judicial y pelo recortado, pistola en mano, los pusieron “ticaman”, se identificaron como agentes de la SIC  y procedieron al registro personal (pantalón, camisa, ropa interior, zapatos, etc. )  para encontrar la prueba del delito, que debía consistir en una parte del rollito.

Poco acostumbrados a todos los procedimientos policiales, los susodichos,  no dejaron de afligirse y preocuparse por la casi certera posibilidad  de ir a dormir  unos cuantos días al Castillo Grayskull con la pena, ficha  y multa correspondiente sin embargo por más que registraron no encontraron dicha prueba y entre ellos- los cuilios-  se discutían: uno le decía al otro “yo los vi que venía fumando”, “yo los vi”, decía el otro mientras buscaba en el suelo polvoso, alumbrando con una lámpara alrededor.

Además el tufo, era inobjetable. ¿ dónde está? , ¿que la hicieron?, les  preguntaron a los jóvenes los cuales fingían demencia y entre lenguaje cortado por la pálida y la mota, se defendían afligidos, argumentando que andaban paseando. (en la noche y en calles solitarias), al ver la contundencia y decisión de los agentes, la “corrida” no era opción.

En todo caso, “mientras se averigua”, nos los llevamos amenazaron los oficiales, y procedieron a colocar los brazos en posición y poner las esposas, aquellos buscaban con sus pescuezos alargados, algún conocido o persona que pudiera auxiliarles, creyendo que la bulla o el escándalo, cambiaría la situación y evitaría el fondo tenebroso esperado, pero, por ser de noche, no aparecían ni los infaltables curiosos.

Toyota en aquel tiempo era el apodo de un joven moreno claro alto y un poco robusto al que se le recuerda como muy ameno y muy simpático,  se le veía frecuentemente en la cancha de basket con el pelón, Joe cocker, el peludo, etc.  y hasta donde se sabe vivía en la cuesta de la 12 avenida Norte o sobre la séptima; pues bien ese cipote era de los pequeños del parque centenario, apareció y se acercó curioso a la bulla de los dos policías y los dos bohemios, a lo que uno de ellos : El Chino le grito a que fuera hablarle a un amigo que él tenía y  cuyo nombre era Carlos Rivera Pino (QEPD),  esposo de la propietaria del colegio Unión 890, ubicado al frente del incidente.

Este personaje era un ejecutivo de oficina en la fábrica donde trabajaba el chino y entonces Toyota corriendo y ni corto ni perezoso fue hablarle a los pocos minutos llegó Don Carlitos, echándose el rollo inmediatamente.

Don Carlitos, de unos 65, además de auditor y profesor, era un notable orador  y en las reuniones laborales, eran sus palabras las que inauguraban cualquier acto, él declamaba la apertura  y clausura de las actividades.

Sus discursos llenos de sentimiento y con contenido dramáticos convencían hasta el más necio e incrédulo, también escribía poesías y su porte era de un hombre alto, blanco y con gran presencia. 

Empezó su letanía  tratando de convencer a los policías que parecían ajenos y más concentrados en el arresto y continuaban buscando “la bacha.”

Más o menos el discurso iba así: como pueden llevarse presos a estos dos jóvenes fieles católicos, personas que cumplen con sus deberes ciudadanos abnegados trabajadores y son la esperanza y el futuro de un país Digno y un país lleno de Gloria y belleza como es El Salvador ; no es posible que ustedes se quieran  llevar a conocer la fétidas mazmorras a estos dos seres humanos tan buenos y tan honrados. Yo les invitó a que pongan una mano en su conciencia y hagan que esta noche ellos puedan regresar a sus hogares, a compartir con sus respectivas esposas  y que sus hijos puedan sentir el calor y apoyo de un padre.  Yo puedo dar fé que nunca estos muchachos han cometido ningún delito, por los tanto los convido y les exijo que liberen de manera inmediata a los muchachos. Dios los bendiga.


 Ante la insistencia de Don Carlitos, y de testigo el joven Toyota, los juras accedieron de mala gana a soltar a los jóvenes, no sin antes amenazarlos y continuar buscando en el suelo la prueba física del delito.

Los juras se quedaron buscando en el suelo, Don Carlos regresó a su hogar, Toyota a su casa y los mariguaneros caminaron hacia el parque centenario, buscando el Cinelandia, donde procedieron a entrar a la última función de las 8:30PM, a fin que les bajara el palidón.

Pagaron la entrada y a los 10 minutos de la función ya con las luces apagadas ambos sentados a la par al final del cine,  Charli le dice al Chino ¿“que onda?, ¿nos vamos a fumar el puro?

La incredulidad y admiración del chino, no evitaron la preguntó qué dónde estaba o dónde lo había escondido el material  y Charli le respondió que siempre estuvo en medio del dedo medio con el anular y que cuando lo registraron nunca abrió las manos, permaneciendo pegado a los dedos....


Charli le preguntó de nuevo ¿ qué decís nos lo fumamos?. A lo que el chino le dice con contundencia come mierda y  levantándose inmediatamente y salió corriendo para su casa.

Esta historia me la contaron.

 Gracias infinitas a Toyota Y a Don Carlitos en el cielo por haber sacado de este par de vagos de ese problema.


jueves, 17 de enero de 2019

Paco el del palo de mango


La primera vez que lo vi estaba peleando junto a otros scouts en su patio, el cual era sombreado por un robusto palo de mango. el juego consistía en querer desprender una cinta colocada a la altura de la rodilla, el que lo lograba ganaba. Era una lucha encarnizada, a mí me pareció muy violenta.

Eran los ejercicios de los scouts para fortalecer la musculatura.

El terreno donde habitaba, era más grande que todo el mesón donde yo vivía, el San Jorge, por tanto la percepción de ese terreno para mí era continental, el palo de mago le daba un toque selvatico, tipo jungla y el patio lo veía tan grande como una pradera. 

El terreno estaba protegido por un muro de celosías que permitían ver desde la acera hasta adentro, más o menos a metro y medio de alto, al final del terreno una casa, con varios apartamentos, el único que conocí estaba lleno de recuerdos, fotos, también guardaba un sable militar, del cual contaba era de un tío o familiar cercano y algunos juegos de salón con los que de vez en cuando gastábamos el tiempo.
Uno en especial recuerdo era de palillos chinos, se tiraban al azar los palillos de varios colores y el juego consistía en recoger uno a uno sin que los otros se movieran, un juego para afinar la concentración y la precisión manual, 


Paco era experto y los invitados perdíamos ante el experto.   

La casa de Paco era grande en verdad, contiguo hacia el norte, existió un mesón llamado Orellana, que era un zapatero, con varios hijos, uno de ellos especial, loquillo, o enfermito que pasaba desnudo en la orilla de la calle, me parece que también amarrado.

Enfrente quedaba la casa de Zemita y Elber, en la esquina la casa de Tito Huezo, sub director de la Esc.Republica de Chile y enfrente la casa de la Srita. Lucinda Mendéz, maestra de primaria en la Escuela Gamboa No. 1, tenían crianza de perros chihuahua.

Este mesón fue demolido o se cayó para el terremoto del 65, no lo sé, luego en ese mismo lugar y después de construir una casa con apartamentos llegó a vivir Guillermo Flamenco,  pusieron un mini súper llamado “Flamenco”, entiendo por qué el know how,  se los había dado una legendaria tía de Guillermo, dueña del súper “El Cochinito”, pionero de la ventas de comestibles tipo súper. –con estanterías, góndoloas, producto debidamente clasificado y las cajas para la cancelación y salida del establecimiento-. ESTE SUPER QUEDABA SOBRE LA  3era AVE NORTE.  

El Flamenco era un mini súper y abarrotería la cual funcionó algún tiempo.

Hacia el sur estaba el famoso bar Jiboa, famoso por sus bocas de jocote y jícama, el bar tenía un rótulo de un águila blanca, probablemente la marca y logotipo de algún licor. 

En el Bar había una entrada muy acogedora con unas puertas giratorias tipo oeste, luego estaba la mesa del bar que era grande y de allí al la izquierda estaban las mesas en un ambiente acogedor como bosquecito, lo que hacia la estancia acogedora y cálida, para las tertulias de los bolos.

Allí vimos tocar a Gil Medina, el cantante de Paquito Palavicinni, la voz del Xuc. En esa ocasión andaba con una marimba hecha de copas de cristal, un espectáculo muy excepcional. Yo me imagino que promoviendo algun tipo de licor. 

Esa vez que ví a Paco pelear tipo scout, era la costumbre amarrarse un pañuelo en una de sus piernas, arriba de la orilla y la pelea consistía en que el contrincante te la quitara; la pelea a pura lucha era encarnizada y ponía a prueba la fortaleza y las mañas para hacer llaves y demás trucos de los encuentros cuerpo a cuerpo.


Paco en tanto, era “CABALLERO SCOUT”, el máximo galardón en esas prácticas. Para ser scout, había que reunir algunos requisitos, sobretodo por ser una asociación de jóvenes con papá y mamá, estudiantes, morales, etc. 

Entiendo que los objetivos de ellos, eran fomentar y crear personas responsables con los deberes cívicos, ciudadanos honrados, defensores de los valores del status quo, mezclados con prácticas de convivencia comunitaria, ejercicios físicos, jerarquías tipo militar, no hay que olvidar que los grupos scouts fueron creados por los ingleses, imperialistas por excelencia.  

Había que usar uniformes y todo tipo de insignias que denotaban grados jerárquicos, estructura de mandos, trabajo en equipo, fogatas, retiros, etc. Etc.

En fin, Paco era scout y de los buenos, un muchacho muy educado y formal.

Para él, era lo más usual subirse al famoso palo de mango, con una gran facilidad, a pesar de que por ser un árbol viejo, la madera no dejaba de ser porosa, más de alguna vez se desmadró.  

Otra vez arriba del palo, presencié cuando se dejó caer como de diez metros, atacado por un nido de avispas que habían hecho del palo su casa, Paco bajó corriendo a sumergirse en una pila con agua que estaba en el patio, después era muy emocionado contando la aventura.
    
El papá de Paco se llamaba Leónidas Flores, él había sido el capitán de una legendaria y famosa selección nacional de fútbol, Paco tenia fotos donde aparecía don Leónidas  
recibiendo banderines y trofeos, originario de Santiago de María, mi mamá me contó que era primo de su difunto primer esposo, José “CHEPE TRIPA” Ramírez, y que juntos jugaron en el Oromontique, FC.

Don Leonídas pasaba frecuentemente sentado en las aceras cercanas a la casa, (donde tito huezo), muy callado, muy sereno, poco comunicativo, a veces deambulaba por el parque.


En cambio la percepción que tengo de la mamá de paco, es que todo el tiempo apresurada, usaba lentes color verde y su vestimenta denotaba que trabajaba en alguna oficina, siempre bien arreglada, ella daba muchas instrucciones.  

Ella sufrió un trágico accidente y perdió la vida muy lamentablemente.   

Tambien tenía una hermana, muy bonita, recatada, que estudiaba en la Divina Providencia, se sabe que estudió y se graduó en la UCA y que actualmente es una próspera empresaria, y propietaria de una empresa de tecnologia muy prestigiosa.

Se sabía con el tiempo que el sueño de Paco era ser militar, tenía un tío que había sido oficial y él guardaba con gran celo el sable, algunas insignias y recuerdos militares.

 De su paso por la escuela militar, se muy poco, parece que una lesión en la rodilla hizo que fuera interrumpida su carrera militar o quizás algún otro motivo.

Paco era muy aplicado, se interesaba por temas muy poco comunes, con una voz gangosa y mates muy expresivos, era un curioso patólogico, le gustaba investigar, conocer y siempre eran muy interesantes sus hipótesis, sus conclusiones y explicaciones que proveía con gran facilidad, explicaciones seguidas de gesticulaciones que aseguraban la correcta comprensión.

Supe que había estudiado en Santiago de María en un internado y luego en el Divino Salvador, donde creo se graduó de bachiller. Recuerdo que luego de salir de la secundaria se matriculó en la UCA, la recién inaugurada y primera universidad privada: 

Paco describía con gran precisión el campus y todavía recuerdo cuando nos comentaba el diseño de las aulas de los edificios recién construidos, decía que era ovalados, con una inclinación que facilitaba el sonido del catedrático, todo con gran detalle. 

Años después pude comprobarlo al estudiar en ese centro universitario.

Paralelo a sus estudios, Paco era presencia indispensable en la cancha de básquet, muy apreciado y a la vez temido adversario en los mascones, tanto de los grandes como de los pequeños. Era un jugador completo, defensa eficiente y gran encestador.

Titular del equipo del parque ASES. 

Recuerdo que usaba  unos zapatos Bilsa blancos de 6 pesos, los cuales teñía de negro o azul, y compraba unas plantillas en la farmacia para simular el resorteo de los zapatos KID o ALL star, que eran los que usaban los profesionales del básquet.



Todos los cipotes acabados imitábamos esa práctica, pero le poníamos nuestro estilo, yo por ejemplo los PINTABA de morado, AL ESTILO HIPPI.

Aunque era unos años mayorcito, Paco nos acompañaba a la Chacra, pues en ese tiempo era paseo casi obligatorio, los sábados, madrugábamos y pasábamos hasta después del el almuerzo, disfrutando de esa piscina tan bonita y tan llena de  alegría. Guillermo nos enseñaba natación. 


Algunas veces lo vimos pelar a mano limpia, pues era de pocas pulgas, temido por los muchachos, pues creo que ni el mismo conocía su fuerza.

Una vez se peleó con “EL TOSCO”, amigo de la 11 calle, que se incorporó a los grupos de muchachos basquetbolistas, fue una pelea desigual, pues el susodicho además de grandulón, era feroz , invencible y testarudo a la hora de enfrentarse a los cahcimbazos con cualquiera.

Sin embargo, Paco hizo una pelea digna, recuerdo cuando después del encuentro se limpiaba la nariz llena de sangre, que el tosco le había roto.

El las jugadas, contar con Paco era la seguridad de gane, pues se entregaba con valentía, fuerza y denuedo, muy inteligente y con pulso suficiente para definir un partido.

Ya graduado de Ingeniero Industrial, trabajó como Gerente en SOLAIRE,  desde donde ayudó a muchos jóvenes del barrio a trabajar en esa empresa. Algunos han hecho de esa experiencia su profesión, situación que se le agradece, pues nunca tuvo miramientos o recelos para llevar a trabajar a sus amigos y compañeros del parque.

Paco, Dios te bendiga, porque con tu presencia hiciste la vida de los cipotes una aventura sana y feliz.

Una vez, por la noche, como acostumbrábamos después de los mascones,  estábamos hablando de extraterrestres, y los que estaba de moda, EL MENSAJE DE LOS DIOSES, cuando vimos que la luna se paró y se iluminó toda la cancha (conste no habíamos fumado), ja,ja ja , nos fuimos corriendo a nuestras casas.
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Y llegó el día en que se enamoró.......CONTINUARÁ……………


martes, 24 de julio de 2018

Los vitales usurpadores





Él compró un momento de amor

Ella quería dinero

Él quería carne caliente
Ella vendía su cuerpo callejero

Se unieron en un vacio, sin rumbo,  y sin sentido

Después se alejaban, uno satisfecho otra con monedas
Fueron llenado sus existencias de  vacíos e intranscendentes momentos

Cada vez que se juntaban, ocupaban  con vacío sus energías

Y el cubo lácteo de sus vidas se fue colmando de  vacíos

Las siluetas y acrobacias pusieron nuevos figuras en los espejos motelinos

Los olores clorhídricos llenaron sus pulmones pujido a pujido

Los ríos contaminados de sus vidas, fueron poco a poco encontrando manantiales Frescos y rebosantes
  
Se Convirtieron en profesionales de contar las vueltas del papel higiénico


El jabón chiquito  perfumó sus pieles cansadas

Moral y decencia como viejas solteronas
aparecieron litigantes, sembrando de sentencias  los deseos

los calzoncillos al revés
Las oraciones en plena doce de la noche en una cruz calle
Las consultas del hermano pedro en izalco

Cayeron diezmados y fulminados cual Hiroshima después del bombazo

Ella compro  a pagos un  chifonier y un juego de comedor
Se inscribió a sky net para ver a la doctora polo

El se acabó los garrobos migueleños

 Así de vacío en vacío llenaron una montaña
expectante de ilusiones y rebozando  sus vidas miserables

ambos fueron proveedores de tan desatinado desafío….

Ser en el otro