Del libro rojo de C.G.Jung
“Capitán el chico está preocupado y muy agitado debido a la cuarentena que nos han impuesto en el puerto”
“Que te inquieta chico? ¿No tienes bastante comida? ¿No duermes bastante?”
“No es eso, capitán, no soporto no poder bajar a tierra y no poder abrazar mi familia”.
“¿Y si te dejaran bajar y estuvieras contagioso, soportarías la culpa de infectar alguien que no puede aguantar la enfermedad?”
“No me lo perdonaría nunca, aún si para mí la han inventado esta peste”
“Puede ser. ¿Pero si no fuese así?”
“Entiendo lo que queréis decir, pero me siento privado de la libertad capitán, me han privado de algo”
“Y tu prívate aún más de algo”
“Me estáis tomando el pelo?”
“En absoluto. Si te privas de algo sin responder de manera adecuada, has perdido”
“Entonces, según usted si me quitan algo, ¿para vencer debo quitarme alguna cosa más por mí mismo?”
“Así es. Lo hice en la cuarentena hace 7 años.”
“Y que es lo que os quitaste?”
“Tenía que esperar más de 20 días sobre el barco. Eran meses que esperaba de llegar al puerto y gozar de la primavera a tierra. Hubo una epidemia. A Port April nos vetaron de bajar. Los primeros días fueron duros.
Me sentía como vosotros. Luego empecé a contestar a aquellas imposiciones no utilizando la lógica. Sabia que tras 21 días de este comportamiento se crea una costumbre, y en vez de lamentarme y crear costumbres desastrosas, empecé a portarme de manera diferente a todos los demás.
Antes empezó a reflexionar sobre aquellos que privaciones tiene muchas y cada día de su miserable vida y luego, por entrar en la ótica justa, decidí vencer. Empecé con el alimento. Me impuse de comer la mitad de cuanto comía habitualmente, luego empecé a seleccionar los alimentos más digeribles, para que no se sobrecargase mi cuerpo. Pasé a nutrirme de alimentos que, por tradición, habían mantenido el hombre en salud.
El paso siguiente fue unir a esto una depuración de pensamientos malsanos y tener cada vez más pensamientos elevados y nobles. Me impuse de leer almeno una pagina cada dio de un argumento que no conocía. Me impuse hacer ejercicios sobre el ponte del barco. Un viejo hindú me había dicho años antes, que el cuerpo se potenciaba reteniendo el aliento. Me impuse hacer profundas respiraciones completas cada mañana. Creo que mis pulmones nunca habían llegado a tal capacidad y fuerza.
La tarde era la hora de las oraciones, la hora de dar las gracias a una cualquiera entidad por no haberme dado, el destino, privaciones serias durante toda mi vida.
El hindú me había aconsejado también de coger la costumbre de imaginar la luz entrar en mí y hacerme más fuerte. Podía funcionar también para la gente querida que estaba lejos y así esta practica también la integré en mi rutina diaria sobre el barco.
En vez de pensar en todo lo que no podía hacer, pensaba en lo que habría hecho una vez bajado a tierra. Visualizaba las escenas cada día, las vivía intensamente y gozaba de la espera. Todo lo que podemos obtener en seguida, nunca es interesante. La espera sirve a sublimar el deseo y hacerlo más poderoso. Me había privado de alimentos suculentos, de botellas de ron, de imprecaciones y tacos. Me había privado de jugar a las cartas, de dormir mucho, de ociar, de pensar solo en lo que me habían quitado.
“Como acabó capitán?”
“Adquirí todas aquellas costumbres nuevas. Me dejaron bajar después de mucho más tiempo del previsto.
“Os privaron de la primavera entonces?”
“Si, aquel año me privaron de la primavera, y de muchas cosas más, pero yo había florecido igualmente, me había llevado la primavera dentro ,y nadie nunca más habría podido quitármela”
¡Deseo que esta enseñanza te haya ayudado ALMA IMPARABLE!
💙LA VOZ DE TU ALMA💙
viernes, 27 de marzo de 2020
sábado, 14 de diciembre de 2019
CONFLICTOS SOCIALES
El mundo
está cambiando vertiginosamente, no
solamente en el aspecto tecnológico digital sino en muchas formas y visiones culturales
sociales y económicas.
El mundo se
convulsiona con todo tipo de manifestaciones en donde muchos grupos con ciertas
afinidades exigen a la sociedad tal cómo está organizada: respeto, derechos,
concesiones y además exigen modificaciones a los pactos de sociedad o pactos de
República o conjunto de leyes tales como hasta ahora han conducido la manera de
vivir y convivir entre los humanos en las diferentes culturas.
Lejos quedó
el conflicto ideológico de la sociedad de clases, la lucha de clases los,
fenómenos económicos exitosos o los fracasados; lo que vemos ahora es muchas personas iguales
en aspectos sociales y económicos pero muy diferentes en aspectos de percepción
de la vida de la sociedad y de la manera de conducirse dentro de ella.
También se
percibe, que estás manifestaciones, han reducido la contundencia de las
peticiones sociales, como de empleo digno, prestaciones sociales, educación
gratuita, salud para todos.
Pero
enfatizan en libertades conductuales, la libertad de hacer lo que se quiere
hacer, la anarquía, la ruptura muchas veces violenta del status quo y sus
valores.
Aun cuando
la brecha rico-pobre se ha ensanchado, al colectivo no le afecta o no se
manifiesta, parece que con tener un buen celular, equilibra, las demandas
naturales y tan importantes de la década del 70’80.
Lo que se
avisora es una crisis del sistema económico, que se superará como otras, con un
conflicto bélico o con medidas que cambiaran el mundo tal como lo conocemos.
Aparecen en
el horizonte, nuevas potencias, es indudable que influirán en el porvenir de la
humanidad.
La crisis
ecológica también es insostenible en el mediano y largo plazo.
Grupos y tendencias se aglutinan por afinidades, aparecen públicamente exigiendo
y esperando aceptación a sus derechos, que contrastan con la sociedad tal como se ha organizado hasta ahora.
y esperando aceptación a sus derechos, que contrastan con la sociedad tal como se ha organizado hasta ahora.
Para ejemplo:
1) Siempre tuvieron un percepción que
ellos eran diferentes, en su casa, en los juegos infantiles, en la escuela, su
tendencia era diferenciada y señalada por los demás
2) Gustan vestir distinto a la mayoría,
demandan independencia en sus atuendos
3) Tienen mucho cuidado de si mismos,
pelo, cuerpo, piel, uñas, etc.
4) No les gusta que los comparen, se
sienten con la libertad de hacer sus deseos
5) Son señalados y criticados, muchas
veces envidiados
6) Quieren imponer su manera de ver el
mundo y que sea respetada esta visión
7) Llevan una vida sexual disoluta
8) Son una minoría pero tienen poder.
Si, estoy
describiendo a los Gerentes de las empresas.
miércoles, 11 de diciembre de 2019
HISTORIA NACIONAL
Identifique y nombre a cada personaje con la lista adjunta, para medir sus conocimientos de la historia de la República de El Salvador.
| 1 | Campesinos del campo |
| 2 | La más bella |
| 3 | Voto Femenino |
| 4 | Respeto respetuoso |
| 5 | Marido de la Coralia |
| 6 | Amigo de Rutilio |
| 7 | Guaro y marihuana forever |
| 8 | Le dio un filaso al Presidente |
| 9 | Padre de la patria en Costa Rica |
| 10 | Tapón |
| 11 | Hombre pegado a una nariz |
| 12 | Trajo la guardia |
| 13 | Masacre 30 de julio |
| 14 | Verdes por fuera, rojos por dentro |
| 15 | La rosa del principito |
| 16 | Mandó a ponerle chiches a la dama |
| 17 | Del Barrio San Miguelito |
| 18 | Jumbo |
| 19 | Le gustaban las Harley Davison |
| 20 | Parque Centenario |
| 21 | Monseñor |
| 22 | Los gemelos |
| 23 | Brujo de las aguas azules |
| 24 | Las siete cuerdas de la lira |
| 25 | Aunque no me harte |
| 26 | Uno de cipote es tonto |
miércoles, 27 de noviembre de 2019
SACRAMENTOS
SACRAMENTOS
Eso de los sacramentos, era cosa seria, por lo menos en la
época que me tocó vivir y en donde prevalecía la religión católica, invadiendo
e impregnando toda la vida social de los barrios pobres.
Las celebraciones religiosas eran de estricto cumplimiento,
algunas escondían gustos y costumbres muy paganas, más cercanas a las
festividades de Baco o Dionisio, Bacanales y Aquelarres, tal como la procesión
del silencio, el jueves santo, - una de las máximas celebraciones del ciristianismo católico- los muchachos aprovechaban para tomarse sus
tragos por primera vez y por el privilegio de ser del Parque Centenario, se pasaba cerca de
donde estaban las muchachas o leonas, ejerciendo el oficio más antiguo, (el
adolecente tenía la oportunidad de ver muchachas en ropa interior),
circunstancia única , y a veces era la oportunidad de pasar a formar parte de
su clientela, pues de otra manera los cipotes tenían prohibido su tránsito por
esas calles.
Siempre en el tema de
los velorios,de infantes, antiguamente eran fiestas, fue una de las razones por las cuales Mi General Hernández
Martínez había prohibido (AÑOS ATRÁS) las fiestas que se hacían en los velorios
sobre todo de los infantes, porque algunas veces terminaban en borracheras y
pleitos mortales entre los asistentes.
Tomado de
Tomado de
Descripción Geográfico-Moral de la Diócesis de Goathemala/San Salvador
1769-1770 CURATO DE SANSALVADOR
"Los velorios se reducen á pasar toda la noche, y muchas no ches desde que se acava la luz del dia, hasta que viene la del siguiente concurriendo al Xacal, ó casa, en donde se hace el velorio, toda especie de gente en gran multitud hombres, Mugeres, Chicos, y grandes; porque hay entrada franca para quantos quieran concurrir. Hay mucica, comida, y bebida abundantemente, ña costa de los concurrentes, con versaciones, y vailes; y assi se apsan las noches en vailes, embriaguezes, y deshonestidades. Estos velorios no son precisamente en las muertes de los Parbulos, sino tambien en las de los Adultos;"
Sin embargo para decir, los velorios de mi época además de los respectivos tamales, pan dulce
y café, los rezos, los lamentos, los pésames, incluían juego de naipes y chivos
o dados en los cuales hombres jóvenes y niños participaron alegremente dando la
vela al difunto y pasando la noche-madrugada en agradables tertulias.
En la vela, las cartas del manjar español, los cipotes
jugaban “viva la flor”, “treinta y uno”, los mayorcitos sietillo, chucho,
burro, conquián, los jóvenes chucho, conquián, póker y los mayores o macizos
con baraja inglesa (52 cartas), comprada donde los chinos, póker con apuesta.
Paralelamente a los rezos y congojas de los deudos, estaba la
participación de plañideras o lamentatrices que eran infaltables en esa actividad. (estas
personas, generalmente mujeres, que ejercían este oficio, eran reconocidas en
el barrio, manejaban tarifas de acuerdo a la intensidad del dolor, así que solo
llorar a gritos, un par de pesos, llorar y arrancarse las ropas : 5 pesos, con
ataque de epilepsia eran 10 pesos).
Los rezos eran de estricto cumplimiento así como la
celebración de los novenarios, es decir nueve días después del entierro, se
rezaba y repartían los respectivos
tamales, pan y café.
El novenario culminaba con un ceremonial muy intensoy lleno de simbolismo, es
cuando la mujer u hombre rezador levanta con sus manos un cruz de ceniza y flores impregnada en el
suelo, con las manos en alto la rezadora (o),
simbolizando la liberación del alma o espíritu hacia los confines del
cielo.
En todos los velorios del barrio, una figura era infaltable,
con su gran porte, piel morena, ojos verdes, su saco destartalado, cigarro en
mano, era Don René Cornejo, llamado TEPICA LA CULEBRA, él acompañaba los velorios
y era muy apreciada su presencia.
Los bautizos por su parte, eran diferentes, generalmente los
domingos en la mañana, el niño o niña con su vestido blanco, la hembrita con
diadema bordada y el niño bien envaselinado. Llegaban a la pila bautismal donde
el cura lo sumergía, según rito
milenario adoptado por la iglesia católica romana, haciéndolo formar parte de
la eclessia.
Después se compartía un desayuno que incluya tamales, pan
francés, chocolate con leche y en dónde las familias ahora hermanadas por el
bautismo del niño o niña, compartía y se divertían, reventando piñatas y otros
juegos infantiles amenamente en algunos casos.
Los varones sellaban esta la amistad y el parentesco espiritual con
botellas de licor y baile, durante la mañana y tarde.
Así la comunidad o La Barriada o la majada iba a comer de
choto, echarse un par de tragos, vigiar las bichas y echar la bailada con las
cipotas.
El ambiente en San Salvador en los 60 era una mezcla entre
respeto y riguroso de la tradición Católica y costumbres paganas que resumían
las acciones de los barrios pobres y marginados.
El chino o sea yo, producto de una unión muy peculiar, en
donde Don Victor, un anticlerical militante, seudo revolucionario, que había
leído “El Origen de la vida”, del autor ruso Alexander Oparin, y para variar
medio comunista, no creía en las cosas y sacramentos de la iglesia, andaba en
la onda de José Ingenieros, Vargas Vila, Fidel Castro, seguidor de Arturo
Romero López, Fabio Castillo, escuchaba religiosamente RADIO HABANA CUBA, y los
complejos y largos discursos del “caballo”.
Y por otra lado mi mamá, la niña Nena, fiel creyente en las
tradiciones de la iglesia católica, rezo nocturno, semana santa, fiestas de
agosto, día de la virgen, día de san José, y la navidad, con arbolito y nacimiento
con el niño Dios español, además devocionales con la oración del padrenuestro,
“Santo Dios santo fuerte”, las siete palabras, las oraciones para salvarse de
los peligros, "angelito de mi guarda dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día", y también de la limpia con las aguas de los 7 espíritus, devota del Santo Niño
de Atocha y Fray Martín de Porres, santos a los que los pobres atribuían muchos
milagros y favores, el negrito aparecía con animalitos y el niño de atoche con
unos tecomates.
Además se sustentaba la fe con la lectura del libro La
Historia Sagrada ilustrada ( en esos tiempos no se leía la biblia
judeo-cristiana), aunque en los pocos libros del cuarto había una edición de la biblia Miguel Petisco,
Torres Amat, cuya posesión no dejaba de ser paradójica en ese hogar.
(dicha biblia, años después fue sacrificada por partes, porque sus divinas páginas eran ideales para “rolar”, y por tanto agregar un toque místico a la fumada, cuando los papos escaseaban. )
En fin, que el niño llegó a los 10 años y no había realizado
ningún sacramento de la Iglesia Apostólica Romana, y en un período de relativa
calma en la tormentosa relación, fué
enviado a la doctrina impartida en la bella Iglesia de San Francisco, ubicada sobre la 7a. calle oriente.
.
![]() |
| foto antigua de la que ahora es la 7a.calle oriente, al final se ve la iglesia Sn Francisco |
![]() |
| Así luce actualmente la Iglesia San Francisco |
Las clases eran vespertinas, el niño se agregó pues, principalmente el grupo lo conformaban alumnos
de la Escuela Parroquial de la iglesia, eran preparatorias para la primera
comunión, pues según las reglas, este sacramento debe hacerlo el feligrés con
conocimiento de causa, ya que pasa por
la primera confesión, y luego tomar la
ostia, en el complejo, profundo e inexplicable proceso de transustanciación que
el sacerdote realiza en el altar durante la liturgía.
Del catecismo se enseñaban los sagrados principios de la
religión, algunos misterios, las virtudes teologales y cardinales, y sobre todo
a rezar el padre nuestro, la oración a Maria, el Yo pecador y el Credo, lo cual
constituye la base de la religión católica.
Llegado el tiempo, y como me ha pasado casi siempre, el cura
principal le dijo a mi madre que la
ceremonia o primera comunión no la podía realizar porque no estaba bautizado, ni confirmado, que son los sacramento previos a la primera comunión.
Y así de manera intempestiva, mi mamá buscó la iglesia donde
quedaría plasmada la fé de bautismo y a correr a conseguir el “padrino”. Allí
apareció Don Víctor a opinar, en el entendido que en ese tiempo el nexo o
relación de padrino-ahijado, era complejo y revestía de una seriedad inusitada,
ya que “si se muere tu papá y tu mamá, los padrinos te tendrían que adoptar, el
padrino era el padre espiritual”.
El elegido para ser padrino de bautizo fue un señor llamado
Napoleón, el cual según decir de Don Víctor, era un amigo muy preciado y parece
que habían construido una amistad muy sólida.
En una ceremonia muy sobria, y corta, mi mamá bien
arreglada, mi papá con su saco y sombrero y Don Napo, presente, sobre la pila bautismal de la
Iglesia Concepción, me ungieron y derramaron agua bendita sobre la “choncoca”,
llegando a formar parte de la santa iglesia., afuera del local nos
despedimos todos y yo acompañé a mi mamá a casa.
A mi padrino de bautizo, lo ví esa vez y luego cuando
falleció mi papá (1969), le visité, a su casa de habitación en los alrededores
de la iglesia El Calvario, no le volvía a ver, ni saber de él.
Quedaba pendiente la confirmación, ese sacramento asegura la
feligresía y el devoto, confirma su fé.
En ese tiempo esa ceremonia, tenía que realizarla el arzobispo en la Catedral de San Salvador.
En ese tiempo esa ceremonia, tenía que realizarla el arzobispo en la Catedral de San Salvador.
Para padrino, mi mamá escogió después de una solemne
solicitud a un compañero de trabajo, el cual era un dirigente sindical, muy
serio, muy formal, pero identificado con las causas sociales, no supe ni su
nombre.
Posteriormente supe que, además estaba comprometido con la
iglesia católica, sobre todo con la teología de la liberación y el movimiento
de las Comunidades Eclesiales de base.
Igual, llegamos un domingo al sótano de la medio construida
catedral y en medio de montón de gente recibí el sacramento de la confirmación,
de manos de Mons. Chávez y González, un hombre santo y progresista, Fiel seguidor de los postulados del CONCICLIO VATICANO II .
Ya todo listo para la primera comunión.
Las actividades se realizaron un domingo, luego de
aprenderse de memoria las oraciones,
tuve dificultad con el “YO PECADOR”, finalmente, el método para la
confesión. A esa edad, la cantidad de
pecados, veniales o mortales, de acción, palabra u omisión, son muy pocos, es
decir, Nada que merezca una abultada penitencia.
De tal manera que el cura, nos dio una salida olímpica, la
cual la he usado en más de alguna ocasión y es de frecuente uso de la clase
política, a ver, “Señor he pecado, por desobedecer a mi mamá, decir mentiras y se
termina diciendo “Y otros pecados que no recuerdo”.
Con tremenda confesión, fui condenado o sentenciado a rezar
5 padrenuestros y 3 avemarías.
La ceremonia concentró
todas las características religiosas, la eucarístia tuvo su punto culminante
cuando los jóvenes, procedimos a recibir
la ostia y a partir de la meditación y oración fue disuelta en nuestra boca,
contristados y devotos, comulgamos.
PRIMER
ANIVERSARIO DE LA CANONIZACIÓN DE SAN ROMERO DE AMÉRICA
El domingo 13 de octubre, tuve el privilegio de ser invitado a los actos de conmemoración
del aniversario de la canonización de San Romero, los cuales finalizaron con una misa, la cual fue oficiada por una autoridad eclesial, de primer
nivel, el padre Chopin.
Entre los asistentes, me percaté de la fisonomía de un señor, ya de edad que sentado al final del local, escuchaba con atención la homilía.
Al finalizar la ceremonia, lo abordé y le hice unas preguntas, que me afirmaron que él era mi padrino de confirma, después de 50 años, finalmente nos habíamos encontrado de nuevo.
Intercambiamos parte de nuestras vidas durante ese período (incluyendo el deceso de mi mamá), el por su parte, su vida cotidiana, compartimos unos momentos y finalmente lo fui a dejar a su casa, por el área de Soyapango.
Al finalizar la ceremonia, lo abordé y le hice unas preguntas, que me afirmaron que él era mi padrino de confirma, después de 50 años, finalmente nos habíamos encontrado de nuevo.
Intercambiamos parte de nuestras vidas durante ese período (incluyendo el deceso de mi mamá), el por su parte, su vida cotidiana, compartimos unos momentos y finalmente lo fui a dejar a su casa, por el área de Soyapango.
Y sigo sin saber su
nombre.
jueves, 18 de julio de 2019
Paco Coyol en Apopa
Francisco Sanabria, José Salinas y Milton Moreira, son tres
personajes que compartieron el mismo domicilio e hicieron del Parque Centenario
su primera casa, pues al Mesón San Jorge, ubicado enfrente al Cinelandia, solo se llegaba a dormir. ( y a cagar)
.
Estos tres cipotes crecieron juntos y formaban parte de los
grupos de muchachos por los 60’, 70’s que deambulaban día y noche en el parque
centenario.
José Salinas, fue conocido como EL PIRRI, habilidoso jugador
de basket, además cuidaba carros en el CInelanda, según cuentan cayó en el
vicio del guaro y se perdió toda pista de él.
Paco coyol como era
conocido Francisco anduvo compartiendo con varios grupos de muchachos, nunca
fue muy bueno para el básquetbol, ni para otros deportes, ni para darse a los
golpes, era más bien un muchacho humilde
y frecuentemente era el centro muchas veces de bromas y por no decirlo de
humillaciones de parte de los más fuertes o los más valientes; ya que por su pobreza sus cortes de pelo
siempre era a la raíz - pato bravo-, dando la imagen de un coco pelado o coyol,
nuestra fruta, reconocida como ofrenda
en el día de la cruz.
Bautizándolo con el apodo COYOL, con el que fue
reconocido eternamente en todo el barrio.
Coyol estudió en la escuela Francisco Gamboa No sacó el
sexto grado pues la pobreza extrema en la que creció no le permitió continuar y
siendo un adolescente tuvo que rebuscarse para conseguir la comida, era
frecuente los golpes y maltratos de su mamá, la niña Tey, la mesonera.
En el parque era el que hacía Los mandados y a las burlas y
maltratos, respondía con putiadas, lenguaje
obsceno y vulgar, provocando todavía más el acoso.
Varias veces el chino como era conocido Milton se fue a los
golpes para defenderlo pues coyol decía que eran primos y era Obvio pensarlo porque
vivían en el mismo Mesón.
En fin, que Paco no aprendió oficio permanente, ni estudió, la vida o adolescencia la pasó ejerciendo
diversa ocupaciones, es decir de mil usos.
Y así anduvo de un lado a otro, hasta que un amigo (el chino) le
consiguió de obrero en el boulevar del ejército, en donde logró cierta
estabilidad.
Al cabo de varios años, Volvió a quedar cesante y ejerció varios ocupaciones, algunos de ellos no tan legales, pues la
necesidad apremia cuando no hay para los frijoles.
Entre trabajos informales pero legales, otros reñidos con la
moral y las buenas costumbres, la iba pasando Paco Coyol, de una u otra forma.
También ejerció con no tan buenos resultados, uno de los
trabajos u ocupaciones más interesantes y nobles del
barrio: que es el de CHIVO, ya que una prima LA CHINA ELENA, era una reconocida y famosa ex prostituta y en ese tiempo era la RUFIANA
de uno de los salones/ BURDEL aledaños
al cine Avenida, el cual como casi todos, consistía en cuartos enrejados, donde
las muchachas, mal llamadas leonas, ofrecían los servicios en el oficio más
antiguo del mundo.
De manera que Paco
Coyol, por la afinidad familiar y luego de sendos trabajos y pruebas: desempeñó la función que básicamente consistía en
atender a una señorita, que ejercía como puta (trabajadora del sexo) en todos los aspectos tanto materiales
emocionales y espirituales, agente de security, ante el gremio y barriada. A
cambio recibía cama, comida, ropa y sexo gratis.
Pero además se concretaba en que tal como él lo manifestaba
permanecer debajo de la cama cuando la muchacha está haciendo su rato, éste
alerta y callado, además acompañado del respectivo machete bien
afilado, a fin de, evitar que ella, fuera
maltratada o golpeada por el cliente de turno; más de alguna vez, tuvo que poner en su puesto
a algún violento, descarriado o beodo cliente.
Obviamente que como iniciativa propia su actividad también
consistía en hacer el dos de bastos
cuando el cliente se concentraba en su tarea y dejaba mal puesto el pantalón.
Es de hacer notar que cuando los muchachos de los 60’s, 70’s,
crecían y maduraban, se desarrollaba en
el país, un conflicto social, llamada
GUERRA CIVIL, la cual alteraba e influía en todos los aspectos de la vida
cotidiana, de allí que eran frecuentes las manifestaciones, balaceras,
desaparecidos, toques de queda, todo en medio de la aparente y apacible vida
dentro del barrio, cuyos habitantes generalmente eran muy conservadores y
trataban de no meterse en esos conflictos , en el parque Centenario, la vida y dinámica trataba de estar ajena a esos
hechos de carácter nacional.
En una de tantas vagancias,
ambulando, por la plaza del reloj (plaza 14 de julio) ubicada entre la 1era. Avenida norte y 1era. Calle oriente, observó un movimiento inusual, que era que un grupo de muchachos a
plena luz del día, sacaban y trasladaban cajas y mercadería del Almacén Bahaia,
cuya ubicación era en los portales del costado oriente de la plaza, uno de éstos
jóvenes le hizo una mueca para que les ayudara a continuar sacando mercadería
de almacén que permanecía con las puertas abiertas a lo que él muy diligente le
siguió.
En esa época el Almacén Bahaia era la competencia sana de Omnisport
era como el lugar donde vendían mercadería deportiva clase B, se especializaron
sobre todo en equipo para béisbol(cascos, guantes, bates, pecheras, etc), aunque se podían encontrar artículos para
todos los deportes tacos de fútbol, uniformes, medias, también distribuían la pelota de básquet marca
VOIT y zapato marca kidd de los que
usaba Fausto Gutiérrez, en contraste de la marca súper k y zapatos Converse All
Star de Omnisport es de más decir que los precios eran relativamente más bajos
sin embargo era muy reconocida su calidad sobre todo porque en esa época eran
los dos únicos almacenes de artículos deportivos después apareció Estadio
centro y otros.
Para la mayoría de los PPP (puro parque centenario), era un
sueño adquirir un par de zapatos de esas
marcas o una pelota de básquet nueva. A
los más que llegaba la mayoría era a los zapatos nacionales Bilsa o Bracos. Y
unas pelotas ahuladas de 10 pesos.
Paco Coyol, rápidamente se unió a la fila de muchachos y
muchachas que trasladaban la mercadería del almacén a dos vehículos, uno era
una Combi VW y otro un pick up bastante viejo.
Poco a poco fueron llenando los vehículos, una vez éstos estaban repletos ; el joven que
parecía el jefe a que lo acompañara y se subiera a uno de los vehículos, Coyol
contento pensaba que iba a poder hacer el día con parte de la mercadería del
almacén y que él con mucho esfuerzo había ayudado a sacar.
Los vehículos tomaron rumbo Norte hacia la troncal del norte
pasaron Apopa y luego fueron y se introdujeron a una escuela que quedaba fuera
de la ciudad, una vez dentro, allí estaban esperándolo otras personas, había hecho una especie de concentración en
dónde los muchachos organizadamente
separaron niños, mujeres y adultos, procedieron a repartir aquella mercadería.
Coyol obviamente esperaba su parte por haber ayudado a la
carga según él cuenta no se había percatado que esa mercadería había sido
sustraída del almacén de una forma ilícita en esa época era una requisa a punta
de pistola, que había hecho este grupo de personas.
Una vez entregada toda la mercadería, a él
pues le entregaron por su aporte, un juego de uniforme completo de futbol, incluido el suéter
de portero, una pelota de básquet, dos
docenas de medias color blancas con rayitas azules, las cuales cómo pudo guardó bien empacados en una bolsa de papel.
Luego toda la gente celebraba hubo música, frescos y panecillos, se presagiaba una tarde en alegre convivio. A Paco Coyol le pareció un poco extraña la música de fondo, que consistían en canciones del grupo venezolano Guaraguo, en fin la cachada lo justificaba.
El esperaba nomás el tiempo para regresar a San Salvador
para poder realizar la venta de esa mercadería y poder hacer un buen negocio,
salvar la semana.
La escuela quedaba en una posición alta donde podía verse
parte de la carretera troncal y otras carreteras aledañas.
Desde allí, algunos muchachos notaron qué en dirección a la escuela se movían
de manera lenta, dos vehículos militares
con personal uniformado de verde en donde relucían algunos cascos y las puntas
de algunos fusiles, en la retaguardia venía una unidad blindada, con una
ametralladora encima.
En la escuela hubo mucho revuelo los niños y las mujeres
pues corrieron rápido y se fueron apresurados por diferentes rumbos, en cambio
los muchachos que habían participado en la requisa o saqueo del almacén de
alguna manera y en algunos lugares empezaron a sacar armas y se preparaba para el
inevitable combate mujeres y hombres sobre todo jóvenes según cada uno fueron tomando
las armas disponibles que eran de todo tipo: desde revólveres, pistolas, unos cuantos fusiles m16 y escopetas calibre
12.
Las señoritas que hacía unos minutos bailaban o entregaban
dulces y panecillos en esos momentos se cambiaban a ropa de combate y se
ajustaban el pelo en unas trenzas o si no se las amarraban con pañoletas, valientes tomaban sus respectivas armas, corriendo a tomar posiciones
defensivas en el edificio.
Los muchachos cargaban los fusiles, se ajustaban cinturones,
arneses con cargadores, etc. y se preparaban para el rechazo armado del
convoy militar.
Los camiones parqueados cerca a la escuela, de los cuales empezaron a bajar los guardias y procedieron a tomar posición de combate, la ametralladora empezó a dispara a discreción.
Coyol estupefacto no hallaba que hacer: el joven que parecía
el líder, le llamó en medio del ajetreo
y le dijo: “mirá, aquí le vamos a dar hasta el tope, tomá”, dándole una
escopeta 12 y llevándolo del brazo a una posición en parte trasera de la
escuela. “que no pasen”, le ordenó.
Paco Coyol, cobarde de fábrica, se cagaba del miedo, mirando
con tristeza la bolsa con la cachada y pensando que de esa no salía.
Al empezar el refuego en medio de balazos y humo, los muchachos, los gritos y algarabía llenaban el
ambiente; en donde se resaltaban los
gritos de algunos” vengan hijos de puta”, “aquí está su tata cabrones”, “tomen sus
frijolitos cerotes” . Sonaban los disparos y las metrallas había unos gritos y confusión.
Paco coyol no hallaba
que hacer, miraba con tristeza la bolsa
con la mercadería y se aferraba a la escopeta y lloraba como un niño.
A los primeros minutos de la gran bulla y el fuego que
sonaba por todos lados Paco Coyol tuvo
la valentía de dejar tirada de escopeta saltarse el muro dónde lo tenían
posteado y se fue corriendo en dirección norte dejando atrás el edificio y todo
el refuego que había alrededor de él.
Paco Coyol corrió huyendo,
día y noche por unas veredas y en medio de fincas, arroyuelos y
montañas a los tres días sin comer apareció por la ciudad de Guazapa, donde unos campesinos al
verlos en condiciones deplorables, le dieron agua y comida, y pudo trasladarse
a San Salvador.
Un día apareció en el parque, extremadamente delgado y lleno de
raspaduras, a lo que el chino le preguntó que le había pasado…..y esta es la
historia.
lunes, 8 de julio de 2019
Toyota y los marihuanos
Era la época en que estaban ampliando la séptima calle
Oriente que ahora es la Alameda Juan Pablo Segundo, la cual aparecía llena de
hoyos para colocar la nueva tubería, promontorios de tierra y material para pavimentar.
El tramo abarcaba lo que era la 16 Avenida
hasta la 10ª. Enfrente donde los Siu,
Charli y el chino tenían ratos de no verse, pues ya cada
quien vivía separado del barrio, uno en Apopa y otro en San Bartolo. Iniciando
otra etapa de su vida, con responsabilidades de familia e hijos.
Se veían algo lejanos los momentos y tertulias cuando eran independientes y libres.
Después de un caluroso saludo y ardua tarea cada quien en la fábrica donde
trabajaban para ganar su frijoles, ya entrada
la noche, una noche como cualquiera, serena, y con luna, como otras que
acompañaron a tantos jóvenes, en medio de la barbarie de la guerra, en fin, decidieron
ir a buscar a Juan lagarto para que les vendiera un par de esas cosas que se
les pone un fósforo agarran fuego y se aspiran y que te hacen sentir bien
cómodo, profético y filosófico; había
que llegar a darle fuego y buscaron allí por la Loma por donde vivía “el muerto”,
casi siempre se encontrában a un par de
enamorados amontonándose, llamaba la
atención una muchacha bien bonita y jovencita que andaba con un joven poco
mayor un chele baby face, que no era de la majada, de entrada caía mal porque la niña no tenía
más que 14 años y acostumbraban a juntarse en los recovecos de las casas de la
loma, donde también eran frecuente encontrarse con otros broders, fumigando la
esquina.
Viendo la imposibilidad de disfrutar de aquel par de cosas en
una zona quieta y solitaria, decidieron caminar y encenderlos caminando por la
14 enfrente de la Mansión buscando la séptima
calle, obviamente, la llamarada, la humazón y el fuerte olor, despertaba
cualquier sospecha.
Sin percatarse qué detrás de ellos venían dos hombres mayores
y cabalmente en la esquina donde la Juan
Pablo cruza con la 12 avenida les gritaron que se detuvieran y sacaron unas
pistolas las cuales se sintieron y observaron
que eran más largas que cualquiera, era porque ya el efecto de la amiga
Juana había hecho de las suyas, se capta la escena como en cámara lenta, el
individuo parado sobre un volcán de tierra, sacando el arma de su pantalón y el
otro dando la seguridad a su espalda.
Parados en un promontorio de tierra, los dos con sendas chumpas
de judicial y pelo recortado, pistola en mano, los pusieron “ticaman”, se
identificaron como agentes de la SIC y
procedieron al registro personal (pantalón, camisa, ropa interior, zapatos,
etc. ) para encontrar la prueba del
delito, que debía consistir en una parte del rollito.
Poco acostumbrados a todos los procedimientos policiales, los
susodichos, no dejaron de afligirse y
preocuparse por la casi certera posibilidad de ir a dormir unos cuantos días al Castillo Grayskull con la
pena, ficha y multa correspondiente sin
embargo por más que registraron no encontraron dicha prueba y entre ellos- los
cuilios- se discutían: uno le decía al
otro “yo los vi que venía fumando”, “yo los vi”, decía el otro mientras buscaba
en el suelo polvoso, alumbrando con una lámpara alrededor.
Además el tufo, era
inobjetable. ¿ dónde está? , ¿que la hicieron?, les preguntaron a los jóvenes los cuales fingían demencia
y entre lenguaje cortado por la pálida y la mota, se defendían afligidos,
argumentando que andaban paseando. (en la noche y en calles solitarias), al ver
la contundencia y decisión de los agentes, la “corrida” no era opción.
En todo caso, “mientras se averigua”, nos los llevamos
amenazaron los oficiales, y procedieron a colocar los brazos en posición y poner
las esposas, aquellos buscaban con sus pescuezos alargados, algún conocido o
persona que pudiera auxiliarles, creyendo que la bulla o el escándalo, cambiaría
la situación y evitaría el fondo tenebroso esperado, pero, por ser de noche, no
aparecían ni los infaltables curiosos.
Toyota en aquel tiempo era el apodo de un joven moreno claro
alto y un poco robusto al que se le recuerda como muy ameno y muy simpático, se le veía frecuentemente en la cancha de
basket con el pelón, Joe cocker, el peludo, etc. y hasta donde se sabe vivía en la cuesta de la
12 avenida Norte o sobre la séptima; pues bien ese cipote era de los pequeños del
parque centenario, apareció y se acercó curioso a la bulla de los dos policías
y los dos bohemios, a lo que uno de ellos : El Chino le grito a que fuera
hablarle a un amigo que él tenía y cuyo
nombre era Carlos Rivera Pino (QEPD), esposo de la propietaria del colegio Unión 890,
ubicado al frente del incidente.
Este personaje era un ejecutivo de oficina en la fábrica
donde trabajaba el chino y entonces Toyota corriendo y ni corto ni perezoso fue
hablarle a los pocos minutos llegó Don Carlitos, echándose el rollo
inmediatamente.
Don Carlitos, de unos 65, además de auditor y profesor, era
un notable orador y en las reuniones laborales,
eran sus palabras las que inauguraban cualquier acto, él declamaba la apertura y clausura de las actividades.
Sus discursos llenos de sentimiento y con contenido
dramáticos convencían hasta el más necio e incrédulo, también escribía poesías
y su porte era de un hombre alto, blanco y con gran presencia.
Empezó su letanía tratando
de convencer a los policías que parecían ajenos y más concentrados en el
arresto y continuaban buscando “la bacha.”
Más o menos el discurso iba así: como pueden llevarse presos
a estos dos jóvenes fieles católicos, personas que cumplen con sus deberes
ciudadanos abnegados trabajadores y son la esperanza y el futuro de un país
Digno y un país lleno de Gloria y belleza como es El Salvador ; no es posible
que ustedes se quieran llevar a conocer
la fétidas mazmorras a estos dos seres humanos tan buenos y tan honrados. Yo
les invitó a que pongan una mano en su conciencia y hagan que esta noche ellos
puedan regresar a sus hogares, a compartir con sus respectivas esposas y que sus hijos puedan sentir el calor y apoyo
de un padre. Yo puedo dar fé que nunca
estos muchachos han cometido ningún delito, por los tanto los convido y les
exijo que liberen de manera inmediata a los muchachos. Dios los bendiga.
Ante la insistencia de
Don Carlitos, y de testigo el joven Toyota, los juras accedieron de mala gana a
soltar a los jóvenes, no sin antes amenazarlos y continuar buscando en el suelo
la prueba física del delito.
Los juras se quedaron buscando en el suelo, Don Carlos
regresó a su hogar, Toyota a su casa y los mariguaneros caminaron hacia el
parque centenario, buscando el Cinelandia, donde procedieron a entrar a la
última función de las 8:30PM, a fin que les bajara el palidón.
Pagaron la entrada y a los 10 minutos de la función ya con
las luces apagadas ambos sentados a la par al final del cine, Charli le dice al Chino ¿“que onda?, ¿nos
vamos a fumar el puro?
La incredulidad y admiración del chino, no evitaron la preguntó qué dónde estaba o dónde lo había escondido el material y Charli le respondió que siempre estuvo en
medio del dedo medio con el anular y que cuando lo registraron nunca abrió las
manos, permaneciendo pegado a los dedos....
Charli le preguntó de nuevo ¿ qué decís nos lo fumamos?. A lo
que el chino le dice con contundencia come mierda y levantándose inmediatamente y salió corriendo
para su casa.
Esta historia me la contaron.
Gracias infinitas a
Toyota Y a Don Carlitos en el cielo por haber sacado de este par de vagos de
ese problema.
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